viernes, 28 de agosto de 2009

Un presentimiento llamado Hermida

La selección española de BTT ya está volando hacia Australia, donde se disputa el Mundial la próxima semana. Un viaje con mayúsculas, de esos en los que te preguntas, cuando llegar, quién y cómo te ha robado un día de tu vida: salieron mediada la tarde de hoy, viernes; llegarán a Sydney el domingo de madrugada. Y aún les quedará la puntilla de los últimos 300 kilómetros por carretera hasta Canberra. Mortales. Aún recuerdo con pavor el trayecto de un par de horas que realizamos desde Auckland a Rotorua, en 2006, que fueron mucho más fatigantes que las casi treinta horas en avión anteriores.

Pero esta vez no estaré sufriendo con ellos. Por primera vez en siete años no acudo a un Mundial de mountain bike. Y entre las sensaciones encontradas que me embargan, está la de rabia. Porque estoy seguro de que me perderé un acontecimiento único. Y es que tengo el presentimiento de que José Antonio Hermida regresará a España con el ‘arco iris’ que le falta, tras el junior que logró en Cairns, también en Australia, hace ya trece años, y el sub-23 que obtuvo en Sierra Nevada. Por primera vez afronta el Mundial como ‘número uno’ del mundo. “Pero eso no me hará dar pedales más deprisa”, comentaba entre feliz e irónico. Lo cierto es que le he visto fino, muy fino. Centrado. Como siempre. O como nunca. Y con una mirada de ‘killer’ que me hace soñar con esa medalla que no podré vivir, aunque no me perderé
por televisión en Internet. Aunque tenga que trasnochar, que ocho horas de diferencia son muchas horas.


A Marga Fullana la he visto sobre todo alegre, abierta, optimista, ilusionada. Quizá sea por el reciente nacimiento de su sobrina Cristina. Si creemos en el destino, unos días antes de Are, en 1999, nacía Rosa. Y debió traerle suerte porque Marga se vino de Suecia con el ‘arco iris’. Confiemos que Cristina venga también con un oro debajo del brazo.

Más sombrío, en cambio, noté a Rafael Alvarez de Lara, el recio extremeño que nos hizo saltar de emoción y llorar de alegría el año pasado en Val di Sole con un impresionante concurso que se saldó con el título mundial. Este año no le están rodando nada bien las cosas. Es más, el que está rodando –por el suelo- es él, caída tras caída en las distintas mangas de la Copa del Mundo. Además, “este circuito no me gusta nada. Es muy plano, más BMX que four cross, aunque por lo menos es largo y se ha mejorado algo respecto al del año anterior”. Pero no hay mal que cien años dure y ojalá la racha se rompa el próximo viernes en Canberra. En este caso, por lo menos, no será necesario madrugar, aunque sí dedicar las primeras horas de la mañana al ordenador.

No me olvido de Iñaki Lejarreta, Rubén Ruzafa, Carlos Coloma, Sergio Mantecón, David Vázquez, Bernat Guardia y Yago Garay. Solamente me queda desearos suerte a todos.

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