domingo, 6 de marzo de 2011

Razones para no votar (IV)

28 de febrero. Michèle Alliot-Marie, ministra francesa de Asuntos Exteriores, presentaba su dimisión como consecuencia de una serie de relaciones con la situación revolucionaria en Túnez, en concreto una visita turística al país en el avión personal de un miembro del clan Ben Alí; un viaje de negocios de sus ancianos padres a Túnez, o incluso el papel de “intermediario” de su novio ante Gadafi, a cuenta de empresas francesas. Lo que en un principio se calificó por los implicados y por el propio Nicolas Sarkozy como una “difamación intolerable”, terminó con el fulminante adiós de Alliot-Marie.

1 de marzo. El ministro de Defensa alemán dejaba también su cargo, “simplemente” al haberse descubierto que había plagiado su tesis doctoral, algo no relacionado directamente con su carrera política, que los medios germanos calificaban como muy prometedora. Zu Guttenberg que así se llama el implicado, admitió que sus errores estaban perjudicando al Ministerio -incluso compañeros de su partido recriminaron públicamente su actitud- y dijo adiós lo más pronto que pudo.

3 de marzo. Nos vamos a España, pero no por un caso de corrupción y su consiguiente dimisión, sino por la presentación de un libro llamado 'El circo de los corruptos' un recorrido irónico por los principales casos de corrupción que han afectado la vida política e institucional española en los últimos 40 años. Josep María Loperena, autor de esta publicación, piensa que “no es que la política o la justicia sean corruptas: hay personas corruptas que utilizan la política para hacer millones para su bolsillo", a la vez que asegura que ahora se destapan más casos ya que antes había más impunidad. Personalmente añadiría que en política hay distintas gradaciones en la corrupción: desde el que busca el pelotazo que le permita vivir como un jeque el resto de su vida, pasando por los que saben que su vagancia, incapacidad y servilismo solo tienen cabida y recompensa en este tipo de instituciones, no es ningún tipo de empresa medianamente competitiva, finalizando por los que simplemente intentan ‘colocar’ a sus allegados de por vida.

El abogado apunta algunos detalles interesantes como la existencia de complicidad, el que los procesos se alargan y complican para que prescriban, y en que “no hay tampoco interés político para solucionarlo", para apuntar la frase que estaba buscando para justificar este artículo: "A la gente parece que le da igual, hasta que se dan cuenta de la desgracia: el dinero robado era suyo”. O bien directamente, o bien porque esos recursos económicos que se dilapidan o se desvían impiden atender una serie de servicios básicos de todos los ciudadanos, como la educación, la sanidad o el cuidado de los mayores.

Y mientras tanto, los partidos tirándose los trastos unos a otros –“y tu más”-, amparándose en diferencias legaloides entre denunciado, imputado, implicado, acusado… para justificar la presencia de sus 'no-corruptos' y denunciar la de los 'si-corruptos' de la competencia. Y en el colmo de los colmos, Francisco Camps firmando manifiestos contra la corrupción (y hablo del caso más escandaloso, si entrar en tendencias políticas a favor de unos o en contra de otros).

Pues bien, amigos lectores, reflexionad sobres actitudes y encontrareis la cuarta razón para no votar.

PD: La imagen que acompaña este post es colombiana pero desgraciadamente me parece que la podemos importar sin complejos. !Que lástima!


No hay comentarios:

Publicar un comentario