En más de un medio informativo –tradicional u online- y por supuesto en bastantes blogs he visto el tradicional resumen de los grandes momentos (ciclistas) del año. Por ello no voy a repetirme, aunque no me resisto a recordar esta medio docena de situaciones que he podido vivir en primera persona y que han tenido una pequeña gran importancia para mí. Pero también deberían tenerla para el mundo del ciclismo.
Challenge de Mallorca. El Trofeo Palma, primera prueba de la Challenge Vuelta a Mallorca, fue la ocasión aprovechada por los equipos ciclistas para protestar por la retirada definitiva del pinganillo de las pruebas ciclistas, excepción hecha del UCI World Tour. Parecía que sería la primera de una amplia serie, pero el 2011 ha terminado sin que se haya insistido en estas quejas, dando por aceptada una medida que debería ser inaceptable. Eso sí, el UCI World Tour pospone la aplicación de la medida y en 2012 se podrán seguir usando… hasta quien sabe cuando. Al resto del ciclismo mundial, ese cada vez más olvidado, ¡que les den!
Memorial Iguanzo. Tuve la suerte de vivir un interesantísimo Memorial Iguanzo como desenlace de la más interesante Copa de España de los últimos años en la que Fran Moreno y Jesús Ezquerra –dos de los mejores sub23 del año que han tenido que buscarse la vida fuera de España, ojo al dato- se jugaron el triunfo en un cerrado sprint, que favoreció al navarro-aragonés, momentos después de una espectacular caída entre los que se jugaban el triunfo en la prueba. No pasó nada, pero pudo haber ocurrido lo mismo que le sucedió días después en el Giro al malogrado Wouter Weylandt.
Campeonatos de España de carretera. “Para mí Castellón 2011 marcará un antes y un después desde el punto de vista de la información y la difusión. Y, desde luego, han sido los más gratificantes profesionalmente hablando desde hace muchos, muchos años”. Así me expresaba en la víspera del cierre de los campeonatos, tras la magnifica experiencia que supuso el uso informativo de Twitter, que ha servido para iniciar un camino en el que queda muchísimo por hacer, pero que ofrece unas perspectivas inimaginables.
Julio Alberto Amores. Aunque le conocía del año anterior, este menudo valenciano me volvió a sorprender, y por partida doble, en este 2011. Primero, en el Campeonato junior, el de su edad, cuando ‘arrastró’ literalmente a sus compañeros de cuarteta para lograr su tercer oro en ese evento; luego, en el Nacional sub-23 en el que su inteligencia le sirvió para ganar a ciclistas más experimentados en el scrtach. Y entre medias, campeón de Europa de puntuación y bronce en la madison del Mundial.
Benito Ros. A diferencia de los casos anteriores, no tuve la suerte de vivir en directo el que fue el octavo campeonato del mundo del piloto navarro. Pero teniendo en cuenta lo que significa esta cifra en términos absolutos y relativos –el único arco iris del ciclismo español en 2011 fue éste suyo-, no me resisto en volver a valorar los méritos del navarro, el mejor especialista de trial de la historia.
Sheyla Gutiérrez. No fue el resultado más espectacular del Mundial de Copenhague, ni mucho menos el que más trascendencia tuvo. Pero si debe ser el considerado como más importante por lo que significa de cambio de tendencia en el maltratado ciclismo femenino. Me estoy refiriendo a la sexta posición de una juvenil riojana de primer año en la prueba de fondo, en donde las españolas lucharon sin complejos y con desparpajo, en un recorrido que no era el suyo. Sheyla –junto a otras promesas como Eider Merino o Zuriñe Viana- estará el año que viene en un Mundial accidentado en Valkemburg que les puede ir mucho mejor. ¿Por qué no soñar?
Memorial Iguanzo. Tuve la suerte de vivir un interesantísimo Memorial Iguanzo como desenlace de la más interesante Copa de España de los últimos años en la que Fran Moreno y Jesús Ezquerra –dos de los mejores sub23 del año que han tenido que buscarse la vida fuera de España, ojo al dato- se jugaron el triunfo en un cerrado sprint, que favoreció al navarro-aragonés, momentos después de una espectacular caída entre los que se jugaban el triunfo en la prueba. No pasó nada, pero pudo haber ocurrido lo mismo que le sucedió días después en el Giro al malogrado Wouter Weylandt.
Campeonatos de España de carretera. “Para mí Castellón 2011 marcará un antes y un después desde el punto de vista de la información y la difusión. Y, desde luego, han sido los más gratificantes profesionalmente hablando desde hace muchos, muchos años”. Así me expresaba en la víspera del cierre de los campeonatos, tras la magnifica experiencia que supuso el uso informativo de Twitter, que ha servido para iniciar un camino en el que queda muchísimo por hacer, pero que ofrece unas perspectivas inimaginables.
Benito Ros. A diferencia de los casos anteriores, no tuve la suerte de vivir en directo el que fue el octavo campeonato del mundo del piloto navarro. Pero teniendo en cuenta lo que significa esta cifra en términos absolutos y relativos –el único arco iris del ciclismo español en 2011 fue éste suyo-, no me resisto en volver a valorar los méritos del navarro, el mejor especialista de trial de la historia.
Sheyla Gutiérrez. No fue el resultado más espectacular del Mundial de Copenhague, ni mucho menos el que más trascendencia tuvo. Pero si debe ser el considerado como más importante por lo que significa de cambio de tendencia en el maltratado ciclismo femenino. Me estoy refiriendo a la sexta posición de una juvenil riojana de primer año en la prueba de fondo, en donde las españolas lucharon sin complejos y con desparpajo, en un recorrido que no era el suyo. Sheyla –junto a otras promesas como Eider Merino o Zuriñe Viana- estará el año que viene en un Mundial accidentado en Valkemburg que les puede ir mucho mejor. ¿Por qué no soñar?
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