jueves, 17 de mayo de 2012

Los chinos invaden Bilbao y Alpedrete, pero no Francia

El alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, comentaba ayer que el comercio de la villa "tiene que espabilar" porque va a tener que competir con las tiendas regentadas por chinos que abren los domingos (y añado yo, hasta casi la medianoche algunas). El de Bilbao, el de Alpedrete y el de casi todas las localidades españolas, aunque curiosamente la semana pasada cuando estuve en el sur de Francia no vi comercios de este tipo.

Se trata de una afirmación de Perogrullo, ya que entiendo que todo comercio debe optar no por abrir 24 horas (7 días a la semana y 365 al año), sino por poder hacerlo cuando más le conviene. Exactamente lo mismo que los bares, que eligen su horario y su día o días de cierre en función de la zona en que se ubican. Y todo ello apoyado por medidas que protejan a los trabajadores –de cualquier comercio- de abusos de horarios excesivos o a salto de mata.

Hasta ese punto, de acuerdo con el señor alcalde; sobre la ristra de despropósitos que vienen después, mejor opinad por vosotros mismos.

En primer lugar, le preocupa la falta de relevo en el comercio familiar. "Soy hijo de una tendera y trabajaba de sol a sol; ahora nuestros hijos son abogados o dentistas y estos a las seis de la tarde del viernes cierran la barraca y, claro, hay que abrir los sábados la tienda. Si pasean ustedes por el Casco Viejo, verán que algunas tiendas cierran, no por la crisis, sino porque los hijos prefieren ser dentistas y acabar a las seis de la tarde. Ése es el grave problema de la empresa familiar". Promoción social y profesional, a la que todos tenemos derecho, por mucho que algunos políticos deseen que nuestros hijos –no los suyos, claro está- trabajen… como chinos.

Pero quizás más grave aún es la segunda: “Los domingos se transforman en una tienda de 150 metros -a las que permite la ley abrir los domingos sin permiso-; ponen una persiana y allí comen, duermen, procrean, no sé dónde se mueren, pero ellos van a competir con nosotros de una forma tremenda". No opino sobre la innecesaria descalificación xenófoba, pero si la competencia se basa en el incumplimiento de las Leyes por parte de algunos, mejor hablar menos y actuar más. Aquí y en China.

Noticia aparecida en El Correo.

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