viernes, 13 de julio de 2012

No es un día cualquiera, es un pésimo día

Regresando a casa, me he enterado de que el próximo ‘recorte’ del Gobierno es el despido –se trata de ponerles en la ‘puta calle’, llámenlo como lo llamen estos artífices de la neolengua- de tres de los mejores profesionales de RNE: Juan Ramón Lucas, Toni Garrido y Pepa Fernández. Tres periodistas que han contribuido a poner la radio pública en unos niveles que no se conocían desde hace mucho tiempo y que cumplían el objetivo de dar un servicio público. Y encima de calidad, con sus mejores audiencias.

Pues bien, esa debe ser la razón por la que van a prescindir de sus servicios, lo mismo que sucedió hace unas semanas con Fran Llorente. Se ve que corren tiempos en que hay que denostrar lo público, aunque sólo sea para fomentar lo privado. Lo estamos viendo ya en TVE, con unos contenidos cada vez más mediocres, y lo comenzaremos a ver desde ya en RNE. Y si encima se sustituye por pprofesionales afines –defensores de la idea del ppensamiento único-, pues mil sobre hojuelas: colocamos a los amiguetes y a la vez manipulamos a la gente.

De todas estás defenestraciones, la que más me duele es la de Pepa Fernández, que con su ‘No es un día cualquiera’ ha sido la compañera fiel de toda mi familia en las mañanas de sábado y domingo durante muchos, muchos años. Ella como conductora, pero magníficamente acompañada de un magnífico equipo de profesionales, personas documentadas y críticas, no como esos botarates de tres al cuarto de las tertulias convencionales, que no saben pero contestan. Y se llevan la pasta.

Gente como José María Iñigo –cuyo sentido común sorprende por escaso en esta sociedad-, como Leontxo García –que hace asequible y entretenida esa maravilla llamada ajedrez, todavía ausente del sistema educativo-, como Nieves Concostrina –especializada de forma soberbia en el otro lado de la historia-, como Manuel Toharia y José Miguel Viñas –por su amena difusión de la ciencia y la meteorología- o como Marius Serra –cuyo crucigramarius tantos quebraderos de cabeza me ha traído… sin que jamás me haya llegado la recompensa del viaje-, entre tantos otros. Pero, sobre todo, no quiero olvidarme de Paco Álvarez y su ‘La Bolsa o la vida’ que procura desvelarnos los secretos de la Economía, justo lo contrario que hacen los señores miembros del Gobierno, que son quienes deberían hacerlo. Quizá colaboradores críticos –por ver simplemente más allá de donde otros no quieren ver- como este antiguo vicepresidente de la Bolsa de París sean demasiado molestos en los tiempos que vivimos.

Con fastidiarme perder esta agradable compañía, lo que más me duele, lo que me revienta, es que mis hijos –que han crecido con este programa y que incluso lo disfrutaron recientemente en directo en Segovia- perderán un programa plural, entretenido, en el que encontraron la posibilidad de aprender, de educarse, a diferencia del aborregamiento al uso de otro tipos de programaciones. 

No es un día cualquiera. Es un pésimo día para el periodismo, para la radio, para la educación, para la libertad. Para España.

3 comentarios:

  1. "Perrari", el perro más veloz del mundo. "Palabro" de Forges.

    Gran programa, sí señor.

    La que nos viene encima. Se lo quieren llevar todo, todo.

    El becario.

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  2. Pepa Fernández, Juan Ramón Lucas y Toni Garrido son personal ajeno a RTVE, a los que en su dia hace unos diez años les contrataron para hacer sus programas. Supongo que cobraron una pasta gansa y estuvieron muy contentos este tiempo . Pero mientras tanto desalojaron a funcionarios que estarian haciendo sus programas y ahora les toca a ellos que les dejalojen por unos funcionarios. De todas formas si son buenos profesionales alguna privada les contratara. La vida se repite y sigue

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  3. Tritemente ya se ven los primeros atisbos de radio partidista. Hoy, dia primero de Agosto de 2012, oigo por primera vez una voz extraña en el programa "En días como hoy" y solo me cabe pensar en el color gris ( la radio sí tiene color).
    Al tiempo. ¿No queríais Rajoy? pues toma Rajoy.

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