lunes, 13 de agosto de 2012

Sobre himnos no hay gusto escrito


54 himnos distintos, de entre los 204 países que han tomado parte en estos Juegos Olímpicos de Londres, han sonado durante las algo más de 300 ceremonias protocolarias de estas dos últimas semanas. Y, como suele ser habitual, el estadounidense ha sido el que más veces se ha escuchado estos días en Londres, ya que los norteamericanos se han llevado 46 medallas de oro.

Pero no vamos a hablar de los éxitos deportivos, sino de esas melodías que, junto con la bandera nacional, simbolizan y representan a un país. Por lo que he podido leer, todos los países del mundo, salvo Chipre, tienen himno nacional, aunque algunos –curiosamente- lo comparten.

Así, el ‘God Save The Queen’ –que se convierte fácilmente en God Save The King cuando el sexo del monarca así lo requiere-, es el mismo himno que el de Liechtenstein. Y no deja de ser curioso que aunque sea el más antiguo del mundo en cuanto a su uso oficial, jamás se haya publicado dicha oficialización… y que provenga de una antigua melodía francesa que también fue himno oficial entre los galos antes de la adopción de ‘La Marsellesa’, para muchos, el himno más bonito del mundo. Aunque su letra estuviera a punto de modificarse hace unos años porque su crueldad no casa con los tiempos políticamente correctos que vivimos.

Sin embargo, es el de los Países Bajos el primero del que se tienen noticias, por lo menos de su partitura que data de 1568, una antigua canción de la soldadesca, referida al monarca no al país –en esto, es único-, que no fue himno oficial del país hasta 1932.

La mayoría de los himnos provienen de marchas militares, aunque recortada a una o dos estrofas. Y utilizando el argumento habitual de que música y militar son incompatibles, podemos encontrarnos en la mayoría de los casos con piezas bastantes simples, musicalmente hablando, aunque con honrosas excepciones como el alemán, compuesto por Joseph Haydn, o el austriaco, de Wolfrang Amadeus Mozart. Y en el caso de la India, la letra es del poeta Rabindranath Tagore, lo mismo que el de Bangla Desh. Y no deja de ser también curioso que incluso países jóvenes –aunque antiguas colonias- hayan adoptado esta misma estructura, algo que no se ve muy claro en países como Burkina Faso: las músicas autóctonas se reducen a escasos países, como el caso de Japón. Australia, en cambio, estuvo a punto de adoptar su popular canción ‘Waltzing Matilda’, pero…

Antes del comienzo de los Juegos, el periódico británico ‘The Telegraph’ hacía un ranking de himnos, pero no de los más bonitos sino de los considerados peores. Y después de los de Corea del Norte, Uruguay y Grecia encontrábamos al de España, en cuarta posición.

Y es que nuestra ‘Marcha de Granaderos’, posteriormente convertida en ‘Marcha Real’, es un himno bastante peculiar, del que se dice fue compuesto por el rey Federico II de Prusia. Tras el británico, es el segundo más antiguo del mundo: se trata de una marcha militar de la época de Carlos III  que aparece documentada por primera vez en 1761 y oficializada como himno nueve años más tarde. Pero no es por su antigüedad sólo por lo que destaca: es el único del mundo sin letra.

Tuvo una semioficial de Eduardo Marquina en los años veinte del siglo pasado, que dio paso a otra –también oficiosa- escrita por José María Pemán, pero no en el franquismo sino en los años de Primo de Rivera, aunque sus connotaciones hicieron que fuera olvidada definitivamente en la Transición, sin que nadie pensase en una letra sustitutiva. Nadie, hasta que el presidente del COE convocó en 2008 un concurso de ideas para esa letra, con una versión triunfadora que tuvo tal rechazo social que la propuesta fue definitivamente olvidada.




Por feo que sea, tengo que reconocer que cuando lo he escuchado en algunos momentos deportivos de las que ‘mis’ ciclistas han sido protagonistas, se me ha puesto la piel de gallina. Claro que también tengo que reconocer que, musicalmente hablando, me quedo con el de Rusia, otro himno que también tiene su historia, ya que fue creado en 1944, en pleno estalinismo, para la Unión Soviética y fue ‘fulminado’ cuando desapareció este país, en 1990. Rusia, sin embargo, lo adoptó nuevamente diez años más tarde, aunque eliminando toda referencia soviética. Aun así, por encima del ruso quizá me quede con otro ya inexistente, también del ‘Telón de acero’, el de la República Democrática Alemana.

En fin, no quiero terminar sin mencionar otro himno, aunque oficioso, ese canto olímpico de Vangelis en ‘Carros de fuego’ que tan buen momento nos hizo pasar en la ceremonia de inauguración magistralmente ‘interpretado’ por Mr. Bean y que no puedo enlazar en este post ya que todas sus versiones en youtube han desaparecido, fruto de ese celo enfermizo por el copyright, aunque todavía queda este enlace válido.

2 comentarios:

  1. Hola Luis Roman!

    Muy interesante este artículo sobre los himnos. Como bien dices "sobre himnos no hay gusto".

    Pienso (como ocurre en muchas canciones) que a la mayoria nos gusta mas la musica que la letra no se si debido al desconocimiento de los idiomas o al universalidad de la música.

    Coincido contigo en que el himno Ruso es muy bonito (yo lo "conoci" en la película de Rocky IV) y tambien me gusta el de Australia, EEUU, Francia y Alemania (de los que desconzoco la letra)

    Queria tambien avisarte para cuando puedas escuchar el himno de Argentina[1], uno de mis preferidos. Tambien te muestros 2 videos de las selecciones de Rugby[2] y Hockey[3]... me pone la piel de... avestruz... ves a estos deportistas romper a llorar y emocionarse.

    Un saludo!

    [1] http://www.youtube.com/watch?v=nHRQIWbmwTs&feature=fvwrel
    [2] http://www.youtube.com/watch?v=23dOKArlBc4
    [3] http://www.youtube.com/watch?v=3xwSvb43t3Y&feature=relmfu

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  2. Y se me olvidaba... La Marcha Real no es única en el mundo, jeje, San Marino tampoco tiene letra.
    Sobre la Marcha Real... me gustaba mas la version larga y un poco mas rapida de antes... la de ahora... la veo un poco lenta y corta, pero para gustos... himnos.

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