jueves, 30 de agosto de 2012

Viviendo la Vuelta a España desde la cuneta


Tengo que reconocer, a pesar de mis dudas aún no solventadas, que la fórmula que ha preparado Unipublic para la Vuelta a España 2012 está dando el resultado deseado, ya que la emoción está siendo la nota predominante en (casi) todas las etapas disputadas hasta la fecha. Sin embargo debemos ser sinceros y pensar que buena parte de este éxito se debe a la igualdad existente entre el ‘repoker’ de protagonistas en estas dos primeras semanas que se cumplen mañana.

Una vez más se demuestra que son los ciclistas los que endurecen los recorridos: Y un supermotivado ‘Purito’, un siempre ambicioso Valverde, un “nervioso” –entre comillas- Contador y un opositor foráneo –y por ello necesariamente “odiado”, también entre comillas- como Froome son la mejor receta para el éxito. Y es que si el presumible dominio del madrileño se hubiera plasmado como creía de forma abusiva, el interés de la Vuelta 2012 no sería el mismo. Esperemos que la mortal trilogía Ancares-Lagos-Cuitunegru no mate la carrera antes de tiempo.

El interés se vive tanto en las mayores audiencias retransmisiones televisivas –sigo sin entender que La 1 capte muchísimos más televidentes que TDP cuando técnicamente tienen casi los mismos telespectadores potenciales- como en las cunetas y las aceras.

Desgraciadamente, y por mucho público que haya en las carreteras, la Vuelta está orientada de forma casi exclusiva para la televisión. Estos días he andado por Galicia donde he podido vivir ‘in situ’ este interés por el deporte de las dos ruedas como un aficionado más, sin ninguna de las ‘obligaciones’ que tengo en otras pruebas.

He comprobado que la ‘cápsula de seguridad’ que envuelve los diferentes recorridos, en especial los puntos clave como las salidas y llegadas, o los puertos de montaña, tienen restricciones de acceso muchas veces excesivas y que los policías locales encargados de la vigilancia apenas disponen de información para discernir excepciones.

Igualmente pude ver que la información de la carrera hacia el público es muy escasa, más bien nula. Antaño el coche que abría carrera llevaba un locutor que iba informando de cómo se iba desarrollando la prueba. Hoy es fácil estar al tanto con la radio o con los smartphones… pero no estaría de más recuperar esta costumbre. Y más cuando en una meta como la de Sanxenxo no había megafonía por lo que no se escuchaba al ‘speaker’ a escasos 300 metros de la llegada.

Por último, y lo que me parece más preocupante, es que los patrocinadores orientan sus actuaciones en la Vuelta hacia la televisión y hacia sus ‘invitados’, pero hay una ausencia preocupante de acciones comunicativas de las firmas hacia el público, cuando es ésta –al menos en teoría- una de las funciones más interesantes del patrocinio y más en los tiempos que nos ha tocado vivir.

De todo ello apunto una conclusión sobre la que ya profundizaré: los aficionados son capaces de aguantar estas incomodidades al ser gratis, pero habría parte del público que directa o indirectamente –por acciones de patrocinio- estarían dispuestas a ‘pagar’ por tener una mayor calidad a la hora de seguir la Vuelta a España.

2 comentarios:

  1. no, la gente suele tener tve1 "la1" en los primeros canales de su televisor, me jugaría que más del 90% lo tiene en 1; en cambio teledeporte suele estar más perdido entre teletiendas y canales basura

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  2. De acuerdo. Entre ver la etapa apretujado contra las vallas para ver a los ciclistas pasar en apenas medio minuto, a estar sentado en las gradas de meta, esperando la llegada con las imagenes en una pantalla gigante, escuchando a Guajardo y, si tienes suerte, tomándote un vinito en la zona VIP hay un mundo. ¿Pagar por ello? Depende del precio, claro

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