jueves, 7 de marzo de 2013

Reconversión ciclista (IV): Xabier Usabiaga, una estrella ciclista que brilla en televisión


Un ciclista comentando una carrera en radio o televisión es una imagen bastante habitual; pero ver a un ex corredor presentando un informativo en una cadena de televisión es un hecho excepcional. Por ello, Xabier Usabiaga, profesional en la década de los noventa, es el lógico protagonista de nuestra cuarta entrega de ‘Reconversión ciclista’.

Tras dos destacadas temporadas como profesional en CLAS-Cajastur -1992 y 1993-, le llegó la oportunidad de fichar por el equipo de su tierra, aunque no llegó a vestir el maillot de Euskaltel “salvo en una prueba de ciclocross, la única que he disputado, ya que no se veía como una disciplina compatible con la carretera”. Es de sobra conocido que en febrero de 1994 una dolencia cardiaca le llevó a una prematura retirada. “Estuve ingresado en Madrid todo el mes, pasando incluso por el quirófano, pero sin que se solucionara el problema. De hecho, hoy en día sólo puedo practicar deporte a baja intensidad”. Poco después, nacía el periodista. “Me llamaron de la cadena SER para comentar la Vuelta al País Vasco, luego me llamaron de Herri Irratia, de Radio País Vasco y de Euskadi Irratia. De allí a los deportes de ETB y desde hace cuatro años, a presentar Gaur Egun, el informativo de mediodía de la televisión vasca”.

“Cuando me retiré, comencé a estudiar de nuevo, pero sin tener claro hacia donde iba. Hice el curso de director deportivo, como casi todos los ciclistas, informática… Y aunque comencé a colaborar en la radio y me gustaba, no veía claro que esto pudiera ser lo mío. En 1997 me ofrecieron presentar una serie de documentales de la BBC, y empecé a formarme más, siempre de forma autodidacta. Posiblemente fue por entonces cuando ya cambié de manera de pensar, aunque siempre he vivido al día… y ya va para quince años”.

El gran salto a los informativos

Pero el gran paso lo dio hace cuatro años, en 2008, al ‘saltar’ al terreno de la información general. “Presentaba los deportes y me ofrecieron hacerlo con los informativos. No me lo pensé mucho, aunque ahora puedo decir que es muy diferente. Si en deportes son de cinco a ocho minutos, en este caso ya son casi cincuenta minutos. Tienes que controlar muchos temas, pero sobre todo es un protocolo muy diferente, en cuanto a la  relación con el editor, con los periodistas. Es un gran reto en todos los sentidos y más en estos tiempos tan duros, y a veces tan frustrantes, que estamos viviendo”. Y aunque reconoce que “siempre estaré abierto a nuevos proyectos, me siento muy cómodo. Soy un recién llegado a esto de la información general y sé que tengo mucho camino por delante que recorrer”. De hecho, también presenta, desde hace un mes, ‘Euskadi Galdezka’, un programa del tipo ‘Tengo una pregunta para usted’.

En estos años reconoce que “el mejor momento deportivo fue poder narrar en directo el triunfo de Olano en el Mundial de Colombia”, mientras que a nivel general recuerda “cuando nos pusieron la bomba en Euskal Telebista. La idea que teníamos era irnos a Donosti con los dos realizadores y Juan Carlos Etxebarria, pero a mitad de camino nos dijeron que volviéramos. Entramos a las dos menos diez, diez minutos antes de empezar, pero pudimos hacer el telediario pese a todo. Fue una tensión terrible, pero lo logramos, a base de dar bien el callo. Profesionalmente ha sido el momento más satisfactorio de toda mi carrera”.

De la seriedad con la que evoca aquel día, pasa a una sonrisa sincera cuando se le comenta que todo el mundo dice que su euskera es de los más brillantes de entre los que se oyen en los medios vascos. “Hay gente que no le da el valor que tiene al idioma. En mi caso he tenido la suerte de vivir en un entorno totalmente euskera y donde había un nivel muy exigente. Pero lo más importante es que es un idioma con muchas variantes y trato de empaparme de él para enriquecerlo. Pero sobre todo lo que busco es un lenguaje sencillo y directo, que llegue a todo el mundo, lo que debe ser el objetivo del lenguaje en la televisión”.

Pero al castellano como herramienta informativa tampoco le hace ascos, y prueba de ello es su blog ciclista.

Organizar como obligación moral

Pese a esta nueva orientación de su carrera profesional, Usabiaga no da la espalda al ciclismo. Ni mucho menos. Sigue comentando buen número de pruebas –ahora le toca la Tirreno-Adriático-… y organiza dos importantes pruebas en su Asteasu natal: el ciclocross internacional, a principios de diciembre, y la Aiztondo Klasika, de la Copa de España, el próximo domingo. Todo ello con su cuadrilla de toda la vida, un grupo que disfruta como pocos… pero que también sufre en estos momentos previos hasta sacar adelante la prueba.

“El otro día, cuando estábamos viendo el tema de la meta de la clásica, nos preguntábamos como éramos capaces de sacar una prueba de este nivel con los medios que tenemos. Es muy complicado, pero me siento en la obligación moral de ofrecer algo al ciclismo. Aquí el deporte siempre ha funcionado con el voluntariado. Han sido los clubes pequeños los que han hecho las carreras, los que han llevado a los niños. En el ciclismo, pero también en otros deportes. Desde los trece años me he aprovechado de esta infraestructura, igual que otros miles de chavales. Por lo tanto ahora es mi obligación devolvérselo a la sociedad. En este sentido animo a todo el mundo a que lo haga y soy muy crítico con quien no lo hace. Mientras que se pueda, vamos a seguir haciéndolo. Y si quitamos la parafernalia, que ha crecido demasiado en este deporte, y nos centramos tan sólo en lo básico, tampoco es tan caro”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario