domingo, 12 de mayo de 2013

Un paréntesis necesario, aunque inquietante, entre mucha y buena lectura ciclista


Recordada la carrera de Oscar Freire, recogida por Juanma Muraday en su ‘El genio del arco iris’, y antes de empezar ese ‘Sky is the limit’ que nos ha llegado gracias a ‘Libros de ruta’ y que tanto me tienta, he hecho una pausa en mis lecturas ciclistas para afrontar una mucho más terrible, pero necesaria, que también me llamaba a gritos, sobre todo después de haberme leído el ‘orsonwellsiano’ primer capítulo (que os podéis descargar en este enlace a modo de prueba).

‘España, destino tercer mundo’ es un libro inquietante, ciertamente catastrofista y que no propone ninguna solución, con lo que el mal cuerpo durante y al final de la lectura lo tienes garantizado, y que se resume en una frase del mismo: “El esquema social al que caminamos aceleradamente es bipolar: ricos y pobres, y un hondo foso en medio para que ninguno de estos últimos tenga la tentación de cambiarse de bando”.

Pero es una lectura obligada para entender lo que ha pasado, lo que está pasando y, sobre todo, lo que va a pasar si no tomamos cartas en el asunto y dejamos que el devenir de las cosas nos lleve hacia el futuro o hacia el pasado, según se mire. Y todo ello no a base de imaginaciones monstruosas del autor, sino simples proyecciones y comparaciones que nos deberían hacer reflexionar y reaccionar. En ese sentido soy bastante más positivo, quizá utópico, pero desde luego más voluntarista, que Ramón Muñoz Moya que considera que el “paréntesis de prosperidad general, una excepción de cuatro o cinco décadas, que hemos creído norma nos impide ahora reaccionar ante el capitalismo de rostro duro que se avecina, y al que las manifestaciones y marchas simbólicas no le van a arredrar para arrebatar de un hachazo todos esos derechos sociales que tanto constaron conseguir”.

No quiero trasladaros más pensamientos del autor, simplemente sugeriros que ‘invirtais’ unas pocas horas en leerlo, por mucho que en el prólogo –o precisamente por ello- se diga que “no se lo recomiendo a optimistas o votantes de partidos mayoritarios. Si acaso va dirigido a algún lector inquiero, harto de leer las mentiras patrocinadas que le han estado contando los diarios durante tantos años”. Y si todavía no os he convenido, echadle un vistazo a esta entrevista que he encontrado en un medio poco sospechoso de antisistemismo como ‘Periodista Digital’ que tampoco tiene desperdicio.



PD: Y para aquellos críticos que piensan que política y ciclismo no tienen cabida en un mismo blog, solamente les pido que imaginen el negro futuro de nuestro deporte en una situación de pobreza institucional y escasez empresarial, por mucho que el hambre de la posguerra, dicen, produjera buenos toreros, boxeadores… y ciclistas.

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