jueves, 25 de julio de 2013

El ciclismo sigue abusando de los retrovisores

Hace ya muchos años que el deporte dejó de ser deporte, para pasar a ser un espectáculo, un negocio –y no lo digo en tono peyorativo- en el que cada uno busca el máximo beneficio… y la mejor imagen posible. En el que el dopaje ha pasado de ser un promotor de esos beneficios a la mayor amenaza de su imagen. Algunos deportes lo niegan, otros lo ocultan o lo desprecian… y otros se mueven en el terreno de la ambivalencia, con acciones valientes combinadas con posturas absolutamente autodestructivas.

Por ello, el ‘cese de la convivencia temporal’ entre Abraham Olano y la empresa organizadora de la Vuelta a España –sea Unipublic, sea ASO; sean galgos, sean podencos; tanto monta, monta tanto- no es algo que no nos debe sorprender a nadie, pero no deja de ser una tremenda injusticia si tomamos como elemento valorativo el presente, el desempeño de su labor como director técnico, y no el de unos hechos acaecidos hace quince años, cuando desempeñaba una labor muy diferente en un mundo muy distinto. Y por mucho que fuera un pasado tenebroso, ¿hasta cuando debe atenazar y amedrentar a los protagonistas de aquellos hechos? ¿No es eso hipocresía?

La Comisión del Senado francés, esa que decía que “hay dopaje en todos los deportes” pero solo hemos analizado muestras ciclistas, perfectamente identificables –una de esas posturas autodestructivas a las que antes me refería-, pretendía, según lo que he podido leer en la prensa, dos objetivos: “No podemos luchar contra un enemigo si no lo conocemos” y “es necesario que las lenguas se suelten, que se rompa la ley del silencio, que los deportistas asuman su pasado y hablen”. Sobre el primer punto, solamente puedo decir que el dopaje siempre ha ido un paso por delante, y centrarse y relamerse en las fórmulas del pasado es olvidarse de las amenazas del futuro, en forma de un enemigo mucho más peligroso como es el dopaje genético, que está bastante más cerca de lo que parece. Y este deporte sigue abusando de los retrovisores.

Y sobre la segunda, podría llegar a entender –o no, hasta que no lo vea- que sea necesaria esa Comisión de la Verdad y la Reconciliación, de la que tanto se habla pero que nadie un solo paso en firme para poner en marcha. Pero dando una lista de ‘afectados’ –que aunque sean todos los que estén, no tiene ni por asomo a todos los que fueron- no se construye la mejor base cuando se acaba con el presente profesional de muchas personas, mientras que otros se sonríen, aliviados, o se ríen a carcajadas al comprobar la aleatoriedad de esas medidas. El castigo social que han sufrido estos últimos ‘aparecidos’ –que deberían haber sido anónimos- es mucho más grave que cualquier sanción deportiva, sin que tengan posibilidad alguna de defensa o de apelación.

¿A nadie se le ha ocurrido pensar que, quizás, se hubiera conseguido mucho más con declaraciones anónimas –más o menos forzadas- de estos personajes a los que se ha hundido en la miseria al señalarlos con el dedo?

Mientras tanto, solo una sugerencia para luchar contra el enemigo, esa de la que tanto hablan algunos con la boca pequeña pero que nadie se atreve a legislar: sanciones a perpetuidad ya, y en todos los deportes, eso sí, con rebaja para aquellos que realmente aporten algo en la lucha contra el dopaje, pero el actual, no el de los tiempos en que Nairo Quintana ni siquiera montaba en bici. Y ver, hasta qué punto, se podrían extender a otras prácticas ciclistas: prohibición para ejercer como director, como auxiliar, como directivo…. Pero todo clarito, legislado, con luz y taquígrafos.

Y mientras tanto, sería mucho mejor para todos que dejáramos de enmerdarnos tanto con el pasado.

4 comentarios:

  1. no creo que arruinar la vida laboral de una persona de por vida sea legislar
    Creo en segundas oportunidades y hasta los asesinos las tienen no crees ?

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  2. Si Olano no se hubiera dopado hace 15 años, no habría ganado la mitad de lo que gano.
    Si no hubiera ganado lo que gano, no habria sido un ciclista famoso.
    Si no hubiera sido un ciclista famoso, unipublic no le habria contratado.
    ERGO: si Olano no s hubiera dopado, Unipublic no le habria contratado.
    THINK ABOUT IT
    Por cierto, la injusticia aquí son las decenas de chavales que no llegan donde podrian llegar por no acceder a doparse, mensaje que nunca se lanza desde los organismos oficiales en los que te mueves, y eso preocupa bastante.

    Saludos

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    1. Unipublic no contrató a Olano para que fuera un jarrón decorativo, sino para hacer una labor técnica, junto a Giner. Y aunque no me gusta la filosofía de los recorridos de la Vuelta, su labor era muy correcta. Y eso es lo que dice Luis, que puede ser justo que le despidan (porque para ello son los que mandan y el despido es libre en este país), pero es triste que se recurra a un tema que no tiene nada que ver con su labor actual. Ah, y que no se te olvide que casi todo el mundo se dopaba en aquellos años... por lo que posiblemente habría tenido un palmarés muy similar. Eso es lo triste del dopaje

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  3. la vida y el deporte en si es lo que es yo no puedo juzgar el pasado solo mirar el futuro nadie se nueve por cosas mediocres solo se mueven por lo extraordinario y toda persona busca un poco eso todo es una cadena que gira entorno al dinero y nadie juzga a todo el circo que se beneficia del acierto o el error de esos deportistas que arriesgaron su salud por presuntamente doparse nadie sin sacrificarse consigue nada y en este deporte que tanto nos gusta menos me acuerdo de esas carreras por la tarde las cuales encandilaban a esos futuros ciclistas cuanto ganaron los medios de difusión en esos tiempos pregúntele a Casartelli o a beloki a los hermanos ochoa o tantos otros que se dejaron lo mejor de la vida para que unos ganen y ah otros los usen para lo bueno y lo mas malo no disculpo a nadie pero que este libre de jugar con los demás que los critique

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