miércoles, 28 de agosto de 2013

‘El fin del trabajo’, ¿un libro inquietante o peligroso?

Llevo algún tiempo buscando, sin éxito, el libro que posiblemente mejor explique lo que se nos ha venido encima con eso que se llama crisis, vocablo que en griego significa cambio, pero que de una forma muy poco acertada, pero interesada, nos quieren vender como un bajón cíclico que se solucionará por si mismo, más tarde que temprano. Un libro que no es el típico producto de esos economistas que predicen acertadamente bien la situación… una vez que ya ha pasado, sino una obra que se escribió hace casi veinte años, cuando todo era muy distinto, pero que, como decía, es la mejor interpretación de lo que tenemos ahora… y de lo que nos sucederá en los próximos años mientras que nos piden que esperemos ese milagro en forma de ‘brotes verdes’ que nunca llegará.

Curiosamente ‘El fin del trabajo’ de Jeremy Rifkin está agotado, quizá porque, ante el tamaño problema que se nos presenta, plantea alternativas que no son la simple ‘satisfacción de los mercados’ a base de reducir salarios y/o ampliar jornadas argumentando que hay que ser más productivos. ¿Un libro inquietante, dicen?

Es precisamente ese aumento de productividad, a causa de las nuevas tecnologías, lo que nos ha llevado a la situación actual, en la que está produciendo un alto desempleo estructural. Durante un tiempo las ‘burbujas’ globales o locales nos han permitido vivir en una quimera. Pero hoy en día, en 2013, tenemos que saber que el número de parados o personas infraempleadas no va a ser algo que se vaya a solucionar de forma definitiva. O al menos si seguimos ‘satisfaciendo a los mercados’.



Por eso me quiero leer ‘El fin del trabajo’, porque considera que esta situación es inevitable… pero que hay medidas que se pueden tomar y que básicamente son la renta básica, la reducción de la jornada de trabajo y la potenciación de la economía social, con el fin de poner en marcha una era ‘posmercado’, que suponga el final de esta crisis y un nuevo renacimiento social.

Todo lo contrario de lo que tenemos ahora cuando lo que prima es el desprecio, la minoración o la aniquilación de todo lo que huela a sector público y cuando aún se insiste en otra dinámica de trabajo en la que la reducción de salarios no va vinculada a la reducción de jornada o en la que el descenso de horas laborales conlleva unas condiciones salariales vergonzantes… por no hablar de esa insistencia que otros colectivos trabajen aún más horas, y siempre con menos derechos.

Por eso me quiero leer, y no me dejan, ‘El fin del trabajo’, ¿un libro inquietante o simplemente peligroso por revolucionario? Si alguien puede echarme una mano…

PD: La filosofía de Rifkin es igual de  ‘peligrosa’ cuando habla de otros temas como la energía. Otro vídeo como botón de muestra.

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