viernes, 16 de agosto de 2013

¿Por qué Bancaja no cierra sus sucursales y se dedica a lo que mejor sabe hacer, la fabricación de bolígrafos?

Un buen bolígrafo es como un amigo. Aunque le tengas abandonado durante meses en cualquier cubilete, es un lujo que recurras a él y responda perfectamente, sin manchones, sin saltos, sin rayar el papel… Y no es lo más habitual.

Últimamente suelo recurrir a los ‘pilots’, sobre todo a los de tamaño pequeño, que caben, y no molestan, en el bolsillo del pantalón y que junto con una libreta te pueden ser de gran utilidad en tu quehacer diario, como bandeja de entrada de todo lo que entra en tu vida y merece ser procesado.

Sin embargo, en casa, cuento con dos ‘bolis’ llamémosles tradicionales, que tengo en gran estima por su fidelidad. Uno de ellos, regalo de Seur con ocasión de la presentación de su equipo ciclista, a finales de los ochenta: ha pasado casi un cuarto de siglo y sigue funcionando a la perfección. 

El otro, puede parecer el típico bolígrafo publicitario, pero por su usabilidad y su efectividad ocupa el número uno de todos los que haya tenido jamás. Y no exagero. Se trata de ‘Bancaja’ azul y naranja, con el logotipo diseñado por Mariscal y que, como veis en las imágenes, está en las últimas, aunque todavía respondiendo a la perfección. Tuve varios así –no como cliente de esta entidad, sino por mi relación de muchos años con las competiciones que se desarrollaban en el Luis Puig valenciano-, pero éste es el último de una estirpe en extinción.

Sin embargo, después del absoluto fracaso de Bancaja como entidad bancaria, incluyendo ese robo descarado sobre sus ahorradores que tampoco les ha servido de mucho, me pregunto yo si no sería mejor que cerraran todas sus sucursales y se dedicaran a lo que mejor saben hacer, a la fabricación de bolígrafos. Más de uno os lo agradeceríamos.

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