martes, 17 de septiembre de 2013

Reconversión ciclista (V): Norbey Andrade, el jefe de la pista

Hace unos días, viendo un reportaje sobre la historia del ciclismo colombiano, me sorprendió bastante ver el enorme parecido existente hoy en día entre el mítico Lucho Herrera y ‘nuestro’ Norbey Andrade. “Éramos de la misma quinta y corrimos juntos bastante tiempo. Pero a mí me pesaba bastante más el culo”, recuerda sonriente Andrade de aquellos días, muy distintos a su faceta ahora, ‘alma mater’ y garante del buen desarrollo de cualquier competición de pista que se dispute en nuestro país. Por ello, nada mejor que elegirle como quinto protagonista de nuestra serie.

Y es que Norbey procede del valle del Cauca, “de donde han salido siempre los mejores rodadores, en competencia con Antioquia. Pero allí no nacen escaladores: aunque estamos a 1.000 metros de altitud, no tenemos nada que hacer contra los de Bogotá o Boyacá, que están a más de 2.500. Corrí desde los 10 hasta los 32 años, participando en algunas pruebas como el Clásico RCN”. Curiosamente su deseo de mejorar como ‘escarabajo’ le hizo trasladarse a la capital, contrayendo una sinusitis crónica que sería decisiva a la hora de colgar la bicicleta.

De regreso a Cali, su actividad tuvo dos ejes. “Por un lado, abrí varias tiendas de bicicletas –Ciclos Andrade-, lo que me permitió entrar en contacto con numerosos equipos extranjeros, entre ellos los españoles, con lo que tuve la ocasión de relacionarme con directores como Javier Mínguez o Rafa Carrasco, con los que colaboraba cuando venían a correr a Colombia, patrocinando también a varios equipos”. Pero por otro, comenzó a ejercer como ‘federativo’. “Desde 1990 hasta 1997 fui el presidente de la Liga de Ciclismo del Valle, lo que aquí se conoce como Federación. La sede estaba en el velódromo de Cali y comenzamos a realizar una importante labor en pista”.

Por si fuera poco, en 1995, se disputó en Colombia “el último Mundial conjunto de carretera y pista. Formaba parte del comité organizador, como encargado de la zona VIP UCI y del protocolo”. Y es que en este sentido, Norbey es un auténtico especialista en que estas ceremonias –a menudo tan maltratadas- se desarrollen con absoluta brillantez y corrección.

Tanto en el Mundial, como en la Copa del Mundo del año siguiente, “conocí a Toni Cerdá, con el que pronto hice una gran amistad “y que terminaría siendo como un padre para mí”, pero también a pistards como Llaneras, Escuredo, Alzamora o Moreno”, un hecho que sería definitivo en su vida.

Hacia España con escala en Cuba

Pero las cosas en Colombia comenzaron a cambiar. “La situación económica era muy mala y comencé a pensar en emigrar. Mis opciones eran Estados Unidos y España, aunque opté por esta última por el idioma”.

Su salida no fue directa, “ya que en 1998 se disputó en Cuba un Campeonato del Mundo junior –en el que estuvieron Alejandro Valverde y Rubén Plaza, entre otros- al que acudí como miembro de la delegación española, de acuerdo con Toni Cerdá. Y desde allí, a Mallorca. Mi idea era probar un par de meses… y ya van quince años”.

“A los ocho días de estar en España, me dijo Toni que nos íbamos a Valencia, donde había un Campeonato de España donde iba a ejercer como jefe de pista, algo que ya había hecho muchas veces en Colombia”. Y desde entonces, Norbey ha estado en casi todos los eventos ciclistas celebrados en un velódromo español ejerciendo perfectamente esa función muchas veces desconocida, pero que garantiza el correcto desarrollo de un evento y la comunicación fluida entre todos los participantes: organización, árbitros, seleccionadores, corredores… Después de trabajar muchos años con él, puedo dar fe de que su presencia es absolutamente necesaria, aunque muchas veces le pase lo que a los buenos árbitros de fútbol, que pasa desapercibido, aunque el tandem que forma con Pepe Soria no lo sea. “Es otra persona que me ha ayudado muchísimo, como mi hermano, con el que me compenetro muy bien. El se encarga más del montaje y yo de la carrera”.

En cambio, no es nada original cuando se le pregunta por sus mejores momentos en un velódromo. “Aparte del Mundial de Colombia, me quedo con el oro de Llaneras en el Mundial de Palma –donde también fue jefe de pista-, porque fue muy emocionante. Pero disfruto con cualquier cosa que hago. Mi idea es que desde una simple competición de cadetes tenga ese montaje espectacular digno de un Mundial”. En cuanto a malos momentos, “prefiero olvidarlos cuanto antes”.

Por cierto, el próximo mes de febrero, Cali acoge un nuevo Mundial en el que no podrá estar trabajando “aunque haré todo lo posible por estar, aunque sea como espectador”. Y es que la Challenge de Mallorca, otra de sus ‘hijas’, le requiere en las Baleares a principios de ese mismo mes, “y para trabajar en el Mundial tendrá que estar muchos meses allí”.

Director técnico de la Challenge… y muchas cosas más

En 2001 también comenzó a trabajar en Unisport Consulting, la empresa que organiza la prueba balear, donde ejerce como director técnico. “Somos un verdadero equipo. Cada uno sabe de lo que se tiene que ocupar y creo que por ello la carrera es un éxito. Me llena de orgullo que siendo una prueba que se celebra en febrero, siempre podamos contar con los mejores corredores del mundo, con campeones que han ganado el Tour y que están deseando venir a Mallorca”.

Y aunque se muestra orgulloso de su nacionalidad española adquirida, también se llena de satisfacción al hablar del ciclismo colombiano, “que vive un momento dulce, que ha tardado mucho en llegar, ero que aquí tenemos a grandes corredores. No sólo Nairo, Urán o Henao, sino gente como ‘Bananito’ Betancourt y un montón de jóvenes que vienen detrás”.

Corredores a los que siempre procura ayudar, lo mismo que a sus compatriotas radicados en Mallorca, como presidente de la Asociación de Colombianos –“hay mucha gente que se está planteando regresar a Colombia, aunque allí se está produciendo una burbuja”- o como máximo responsable del club de fútbol Cosmos, terminando con un “llevo el ciclismo en la sangre, pero siento pasión por todos los deportes”.

5 comentarios:

  1. ¡muy grande Norbey! recuerdo que nuestro primer contacto fue en 2002, campeonatos nacionales en Salamanca. Yo iba a seguir detrás de un corredora de Extremadura en la prueba contrarreloj y metí un peazo furgón en el lugar que no me correspondía. ¡ahí apareció el Sr. Norvey para ponerme en mi sitio con la correspondiente bronca, lógicamente! Todos los años desde hace algunos nos vemos en Mallorca.
    Ya se lo dije hace muchos años: si hay que organizar pruebas ciclistas se debería que contar con usted, si ó si

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  2. Norbey es muy grande, de las mejores personas que se pede uno encontrar en el ciclismo.

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  3. Norbey es IMPRESCINDIBLE en cualquier competición y como persona es EXTRAORDINARIO

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  4. Siempre que he visto a Norbey trabajar me ha transmitido lo mismo: EXCELENTE profesional y GRAN PERSONA.

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  5. Profesional como la copa de un pino. Tuve la ocasion de rodar en alguna de las pruebas que organiza en Mallorca y realmente sabe como llevarlas con total profesionalidad.

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