domingo, 17 de noviembre de 2013

Cualquier tiempo pasado… no fue tan distinto

Están Franco, Hitler y Mussolini y dice el Führer:
-En Alemania hemos puesto en escena la ópera Sigfrido de Wagner con dos mil actores.
-Eso no es nada -añade Mussolini, al que los ingleses han ridiculizado en África-. Los italianos hemos representado La fuga de Egipto con cincuenta mil actores.
-No sé de qué presumís -termina Franco-. En España representamos todos los días Los Miserables con veintitrés millones de actores.
Actualizando la cifra de los años cuarenta, cuando se contaba este chiste –en voz no demasiado alta, claro está-, a los tiempos que corren con cuarenta y muchos millones de españoles podemos comprender que ‘Cualquier tiempo pasado… no fue tan distinto’.
De muchos años después, y ya de una forma menos recatada aunque aún sin contarla a voz en grito, es esta otra parodia:
- España, una, grande y libre
- Una, porque si hubiera otra ya nos habríamos ido
- Grande, porque cabemos los españoles y los americanos
- Libre, porque puedes poner 1, X, 2 en las quinielas.
Aunque se podrían añadir bastantes matizaciones sobre el último concepto, el elemento diferenciador es el segundo: España es grande porque cabemos los españoles… y los de la Troika.
No sé exactamente de que época es, pero éste también lo he escuchado frecuentemente en mis años mozos.
- ¿Qué tal por España?
- No nos podemos quejar
- Ah, entonces van mejorando las cosas
- No, no, no me has entendido; es todo lo contrario: No nos permiten protestar
Y es que una de las líneas más claras del actual gobierno es silenciar cualquier atisbo de queja popular mediante una normativa administrativa y judicial realmente represiva. Y esto, desgraciadamente, no es para tomárselo a broma… aunque este vídeo nos puede hacer recuperar la sonrisa, si lo comparamos con los recientes discursos relaxing-cup-of-café-con-leche.




Siguiendo en el ámbito educativo, la famosa frase del general Millán Astray “¡Viva la muerte!... ¡Muera la inteligencia!” tiene cada vez más seguidores a tenor de las restricciones que vemos a diario. Claro que más paralelismos tiene el "España limita al sur con la vergüenza de Gibraltar" que aparecía en los textos escolares de la posguerra.
Podríamos seguir así durantes muchos y muchos párrafos más –y os invito a participar si conocéis alguno-, pero vamos a terminar con un par de frases dignas de encomio. La primera, es del propio Generalísimo –nombre recuperado estos años gracias a TVE- cuando le dijo a Sabino Alonso Fueyo, director del diario falangista Arriba: “Usted haga como yo, no se meta en política”. En efecto, hoy en día, la mayor parte de las decisiones de nuestros gobernantes no corresponden a intereses políticos.
La segunda, en cambio, es de origen más dudoso ya que algunos se la atribuyen a Franco y otros a Pinochet, aunque podrían asumirla más de un miembro del actual gabinete, pero sus consecuencias son tan significativas como tristemente reales a día de hoy: Estábamos al borde del abismo, pero hemos dado un gran paso hacia delante”.
PD: El que olvida su historia (o simplemente la desconoce), está condenado a repetirla.

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