domingo, 2 de febrero de 2014

Alegoría de la clase política española



Sin entrar a valorar el hecho de que se esté fumando en un sitio prohibido por Ley y las consecuencias santitarias que pudiera conllevar, el vídeo es un fiel reflejo de lo que es la clase política española.

Por un lado un mandatario que hace lo que le da la gana, legitimado exclusivamente por su autoridad, por su poder, y al que eso del ‘imperio de la Ley’ le causa la suficiente risa como para ponerse a ladrar. Eso sí, llegado el caso y si las tornas cambian, impone la legalidad de la amenaza. ¡Tiene narices que figure el término progresista en la denominación de su agrupación política y que se defienda diciendo que “mientras no se cumpla la Constitución, en concreto, en los artículos referidos a contar con un trabajo y una vivienda digna, no voy a cumplir la ley antitabaco”.

En frente, otra política, de la oposición, cuya única capacidad de reacción es invocar a una ley, a unos métodos que, en la tesitura actual, son insuficientes. Y completamente inútiles. Y es que ese “le estoy grabando y le voy a denunciar” resulta tan patético como las onomatopeyas perrunas del regidor. ¡Como mucho conseguirá que sea multado con 30 euros!

Y en definitiva, un vídeo que al circular por las redes sociales contribuye a dar la importancia precisa a un hecho que si no sería simplemente anecdótico, devolviendo a la sociedad la potestad de juzgar y sancionar este tipo de comportamientos absolutamente antisociales.

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