jueves, 26 de junio de 2014

En Aigle se han vuelto locos

Entre el libro de Jon Rivas sobre la mesa y la alucinante información que tengo delante en el ordenador, mientras me froto los ojos una y otra vez, el titular de este post me ha salido solo. Y es que por mucho que lo lea, lo relea y lo siga leyendo, no pudo entender el porqué del cambio en el sistema de competición del omnium, que ha entrado en vigor hace escasos días y que, supongo, se aplicará desde ya de cara a los Juegos Olímpicos de Río.

El bodrium lo será ahora mucho más que nunca. No por el cambio de orden de las pruebas –a partir de ahora la secuencia será scratch, persecución, eliminación, kilómetro o 500 metros, vuelta lanzada y puntuación- o por la modificación del sistema de puntuación –del punto por puesto de antes al sistema decreciente 40, 38, 36… de ahora- sino por el carácter decisivo que se le da a la sexta y última prueba, la puntuación, que tendrá una consideración muy distinta.

Y es que la carrera a los puntos del nuevo omnium ‘volcará’ sus puntos directamente a la general, tanto los logrados en cada uno de los sprints intermedios como en las vueltas ganadas. Así una carrera controlada se traducirá en pocos puntos en la general, mientras que una más ‘loca’ podría llevar a su ganador a sumar ochenta o más puntos. ¿Justo, injusto, beneficioso, perjudicial? Según cada caso, pero en todos ellos, incomprensible. E innecesario.

Dicho de otra forma, nos encontraremos con una puntuación edulcorada pero al mismo tiempo sobrevalorada… y lastrada por cinco pruebas anteriores, cuyo orden también merece una reflexión: de la alternancia velocidad-fondo del antiguo programa pasamos a uno bastante peor distribuido.

Y aunque algunos puedan entender este cambio como una potenciación de una de las disciplinas más espectaculares como la puntuación, la mejor solución pasa simplemente por suprimir el bodrium del programa olímpico y volver a incluir tanto esta prueba de fondo como la madison, sin que ello suponga ni más días de competición ni más participantes olímpicos.

5 comentarios:

  1. Excelente reflexión, pero un apunte, en mi modesta opinión creo que el nuevo sistema no va a durar mucho, fundamentalmente hasta que se den cuenta del beneficio a los intereses de los corredores españoles, donde con el sistema anterior el techo estaba en un top 5 (por el sistema de puntucación y distribución de pruebas) y con el nuevo sistema se puede optar a la victoria. (Javier Zahonero)

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    1. Posiblemente Javi, si les salen los ataques... porque si no ganan vuelta, va a ser aún peor. Por eso no hablo si va a ser justo o no. Lo que me duele es que se improvisen soluciones tan absurdas e incomprensibles. Hay un programa tradicional y sobre ese es el que tienen que trabajar. En JJOO, Mundiales o cualquier prueba

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  2. Jojojo... Que locura... Aunque pensándolo bien, más que nada por llevarte la contraria (hay tradiciones que no se pueden olvidar así como así), solo se me ocurre una cosa: esta nueva fórmula puede ser divertida!!

    Saludos!!
    Carmelo Esteban

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    1. Como también he comentado alguna vez, que salgan unos en un sentido y los otros rueden en el contrario y se esquiven como puedan hasta que solo quede uno en pista. Catacratch, se llamaría. Espectáculo máximo: hacia eso vamos. Cuidate!!!

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    2. Propónlo, Luis. Igual triunfa. Aunque a mi no me gusta que se ostien los ciclistas.

      Un abrazo!!
      Carmelo Esteban

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