lunes, 21 de julio de 2014

Ni R ni S: lo que sobra es la I

No es el primer post que escribo sobre los power points que llegan a mi correo y de los que se puede extraer alguna enseñanza. En el caso de éste, referido a un tan Doctor Juan Hitzig, autor del libro "Cincuenta y tantos. Cuerpo y mente en forma aunque el tiempo siga pasando”, me lo tengo que tomar con una cierta cautela, ya que las consecuencias pueden ser individualmente interesantes, pero socialmente muestran algunas carencias digamos que preocupantes.

Hitzig mantiene que "el cerebro es un ‘músculo' fácil de engañar; si sonríes cree que estás contento y te hace sentir mejor". Para ello, ha desarrollado un alfabeto emocional que conviene memorizar.

De esta forma, las conductas R:

Resentimiento
Rabia
Reproche
Rencor
Rechazo
Resistencia
Represión......

son generadoras de coRtisol –vaya, aquí ha fallado la letra nemotécnica-, una potente hormona del estrés, cuya presencia prolongada en sangre es letal para las células arteriales ya que aumenta el riesgo de adquirir enfermedades cardio-cerebro-vasculares. Estas conductas R generan actitudes D:

Depresión
Desánimo
Desesperación
Desolación


En cambio, las conductas con S:

Serenidad
Sabiduría
Sueño
Sonrisa
Sociabilidad
Seducción…

impulsan la Serotonina, una hormona generadora de tranquilidad que mejora la calidad de vida, aleja la enfermedad y retrasa la velocidad del envejecimiento celular. De esta forma, la conducta S nos lleva a la actitud A:

Ánimo
Aprecio
Amor
Amistad
Acercamiento


Muy bonito todo. Pero
Hitzig debería saber que en la sociedad actual lo que importa, lo que prima, lo que se requiere, lo que se busca, es el comportamiento I:

Imbecilidad
Ignorancia
Indecencia
Inmoralidad
Impertinencia
Infamia
Insolencia
Interés
Incienso
Ilegalidad
Injusticia
Ignominia
Iniquidad

Y llegado a este Punto de no retorno, no estaría mal que me enseñase con qué P debo reaccionar:

Pasotismo
Peloteo
Preocupación
Pretensión
Polémica
Pelea

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