miércoles, 19 de noviembre de 2014

Una dedicatoria ‘por amor al ciclismo’

Arratsalde on, Ainara,

Aunque no soy una persona a la que le encante precisamente asistir a actos públicos, sí me hubiera gustado esta tarde estar en Vitoria contigo, y con otros muchos amigos más, apoyándote en la presentación de ‘Por amor al ciclismo’. Desgraciadamente hoy Gasteiz me pilla muy lejos, pero te puedo asegurar que, de corazón, estaré allí sentado en la primera fila del teatro Ibaiondo.

Sin embargo, lo importante no es la presentación, sino el libro. Ese que tanta sangre, sudor y lágrimas te ha costado ‘parir’ como bien cuentas en tu blog, aunque ya lo sabíamos los que en algún momento de los últimos meses hemos estado cerca de ti. Eso si, el ‘parto’ ha merecido la pena. No puedo aún presumir de haberlo leído completo, ni siquiera de ir con él debajo del brazo como contabas que hacía orgulloso tu ‘aita’, pero ya conozco un poquito mejor a Chris Froome y a Nairo Quintana gracias a ti. Y quizá las mocedades de Valverde y ‘Purito’ sean pasado antes de las siete de la tarde, esa hora de inicio del paseo triunfal por los Campos Elíseos vitorianos en el que se entremezclarán los nervios, la emoción, pero sobre todo el orgullo del trabajo bien hecho.

Hace ya algunos años, no recuerdo a raíz de qué, me preguntaron en mi blog por qué me empeñaba en defenderte. No contesté, era innecesario, pero en mi fuero interno sabía que personas como tú estabais aportando, paso a paso, sin prisas pero sin pausa, un nuevo aire a nuestro deporte. ‘Por el amor al ciclismo’ es un escalón más –importante, pero espero que no sea el último- en esa renovación, y solo por eso quiero darte las gracias y recomendar la lectura de un libro que, insisto, apenas he comenzado, pero que he ojeado y hojeado lo suficiente para descubrir como nos descubres otro punto de vista menos conocido del ciclismo.

Por este mismo motivo, quisiera ponerte un pero: ese epílogo que no he leído en el que nos cuentes también los orígenes, las causas, las razones, de tu amor al ciclismo. Desde que eras pequeña –de edad, claro-. De cómo has crecido –y no solamente por los tacones- y nos has hecho crecer a muchos más cerca de ti, por amor al ciclismo. Tu historia, Evelyn.

Espero que mi ausencia quede perdonada por esta dedicatoria improvisada que he tardado bastante menos que tú en escribir, pero que también sale desde lo más íntimo de mí. Gracias, y eso sí, me debes la tuya en ese volumen que tanto se ha hecho esperar, ¿verdad Bernat?

Zorionak, Ainara

4 comentarios:

  1. Perdona Bernat por el bautizo como Ferrán. ;-(

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  2. Las crónicas de Ainara, en mi opinión, han ayudado a que se renueve el aire en el ciclismo impreso. Su particular estilo narrando historias, contando cuentos, destacando tanto a los derrotados como a los victoriosos...ha conseguido engrandecer aún más nuestro querido deporte. Y tu recomendación, Luis, es la mejor publicidad para animarnos a leer el primer libro de Ainara.

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    1. Gracias Carlos, coincido contigo en lo del estilo. A ver si me da comisión, jeje

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    2. podría pagaros en zapatos :) aunque con tantas cosas bonitas que me estáis diciendo me dejariáis el armario vacío (y mira que es difícil)

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