jueves, 11 de diciembre de 2014

Adiós, Google News, adiós

Este Gobierno que padecemos, tan acostumbrado a la estrategia del miedo, tiene como una de sus letanías repetir hasta la saciedad que cualquier tipo de ‘presión fiscal’ a los inversores –eufemismo por especuladores- conllevaría que retiraran su capital de nuestro país, con gravísimas consecuencias para nuestra economía. Algo que, desde un análisis mucho menos sesgado y parcial podría contraargumentarse fácilmente en base a los intereses económicos que tienen en España… y por lo que no huirían tan fácilmente. Pero no es el tema de hoy. Mío, porque no me apetece escribir de esto; suyo…. por razones obvias.

Sin embargo, en su estrechez y miopía nuestras mentes PPensantes no se dan cuenta de que la recuperación no pasa por volver al siglo XX -en lo político-, al XIX -en lo económico- o incluso al Medievo -en lo religioso-, sino en mirar hacia delante. Y por ello son tan irresponsables como para promulgar leyes como la de la Propiedad Intelectual o la inminente Ley Mordaza, sin importarles las consecuencias colaterales que de ello se deriven.

Google, empresa a la que desde un punto de vista global se le debería dispensar otro trato fiscal más ‘justo’, es decir, más duro, sin temer las consecuencias del primer párrafo, si no estuviera amparada en ese cachondeo tributario que es la Unión Europea, se ha visto atacada por uno de los flancos que menos le importan, crematísticamente hablando, que es el de Google News. Sabíamos que tarde o temprano cerraría este servicio en nuestro país, ante la perspectiva de tener que pagar una ‘tasa’ por un servicio que no le rinde beneficios económicos, ante la presión de esos editores paleolíticos que pululan en nuestro país.

Solamente estaba pendiente de conocerse la fecha: y esta mañana hemos sabido que será el próximo martes 16. Los periódicos digitales serán los principales perjudicados, ya que perderán buena parte de su tráfico, es decir de sus visitas a sus páginas y a su publicidad, a sus ingresos. Y que no sueñen con que ello se compensará con accesos desde sus portadas o de sus páginas de aterrizaje, salvo en tres o cuatro medios muy determinados. Ni mucho menos con más ventas de las ediciones en papel. ¡Estamos en el siglo XXI, señores!

A partir del martes, ya no ‘perderé’ el tiempo cada mañana visitando todas las recomendaciones de noticias ciclistas que me llegaban a través de ‘Google News’, algunas de páginas que ni sabía que existieran. Me limitaré a abrir As, Marca, El País… y poco más, aunque ello me lleve, a mí, pero a cientos o miles de personas, a perderme muchísimos otros contenidos de interés. La culpa no será de los malos de Google, sino de la excelente LPI.

Y estoy a la espera de ver lo que sucede con Menéame, otra fuente informativa básica en la sociedad actual. La desaparición o el exilio son las únicas vías de futuro, aunque en este caso creo que a nuestros jerifaltes les importa más el contenido crítico que recogen que una posible contraprestación económica, por lo que no me extrañaría que llevaran acciones más contundentes si optan por la emigración.

Queda aún la opción de seleccionar accesos de interés vía Twitter. Pero visto lo visto, no me extrañaría otra estocada tributaria o mortífera a esta red social en cuanto encuentren la más mínima opción para hacerlo.


Gracias.

No hay comentarios:

Publicar un comentario