lunes, 1 de diciembre de 2014

Las siete vidas del gato Rajoy

Por mucho que su comparecencia de la semana pasada ante el Congreso para explicar sus medidas anticorrupción haya vuelto a ser una muestra de patetismo y bochorno, que sus buenas palabras estén en absoluta contraposición a sus hechos, y que casi toda la ciudadanía ya esté harta y no se crea nada, Rajoy no va a ser el próximo en caer, como aventuraban algunos de sus opositores más radicales la pasada semana.

El presidente del Gobierno no es esa liebre paralizada en la carretera ante los faros de un automóvil. En todo caso es un gato, con sus siete vidas por delante, aunque coincido con Reverte que, sea cual sea el animal, nos van a atropellar a todos por su culpa.

1. Con Rajoy como presidente, la ley es igual para todos”, proclamaba Cospedal hace apenas dos meses. Solamente que su aplicación no es la misma. Y menos aún las consecuencias colaterales (políticas) de dichas ilegalidades o alegalidades. Procesos dilatados en el tiempo, prescripciones, penas, indultos… En todo caso, esta semana podremos ver un botón de muestra: la renovación o no de la comisión de servicio del Juez Ruz, ese mirlo blanco que se ha convertido en el azote del PP.
2. “Lo que no se publica no existe”. Esta máxima periodística es uno de los credos de nuestro actual gobierno y que se materializa en un control de buena parte de los medios tradicionales, algo de lo que se jactaba recientemente nuestra vicepresidenta. Es cierto que ‘La Sexta’ mantiene un tono fuertemente crítico… aunque mucho nos tememos que sea más por cuestiones de audiencia que de sentimiento. Lo iremos descubriendo según nos acerquemos a las elecciones.

3. “- ¿Que tal? –No me puedo quejar. –Entonces, bien… -No, no me has entendido: Que no me dejan protestar”. Este viejo chiste del franquismo cobra plena vigencia en estos días. La neonata Ley de Seguridad Ciudadana, o simplemente Ley Mordaza, una de las grandes vergüenzas de la Nueva España en el exterior, busca este objetivo: acabar con las protestas ciudadanas a fuerza de sanción. Y es que, aparte de los medios tradicionales, gracias a Internet y a las Redes Sociales hay muchas formas de informarse y reaccionar… salvo que también se controlen y se penalicen. Y no nos dejemos engañar con pretendidos y falsos argumentos de seguridad. En cualquier caso, otro balón de oxígeno para el Ejecutivo.


4. “Dos no se pelean si uno no quiere”. Por mucho que el presidente le soltara al líder de la oposición que “el PSOE estaba mucho mejor con Rubalcaba”, la verdad es que Rajoy no se puede quejar de Pdro Snchz, porque le está haciendo buena parte del trabajo sucio contra ‘La Gran Amenaza’ de Podemos, con un falso discurso de izquierda renovada y llevando a sus rivales al ámbito descalificador del extremismo populista. A la hora de la verdad, las peleas se convertirán en abrazos a la hora de pactar ‘La Gran Coalición’ para salvar España… aunque sea la tumba del partido de Pablo Iglesias. No del contemporáneo, obviamente. Y la llave de la puerta del futuro de su tocayo.

5. “En todas partes cuecen habas” reza el refrán, aunque pocos saben que tiene una segunda parte: “y en mi casa a calderadas”. Menos aún quiere saberlo el PP, que prefiere aplicar otro dicho: “Ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio”. Por ello, ha puesto a funcionar el ventilador-esparce-mierda para equiparar su corrupción a las irregularidades de algunas de sus principales amenazas, llámense Iñigo Errejón o Tania Sánchez, en su doble faceta de CandIUdata y pareja. Y nada mejor que otro refrán para acabar: “Mal de muchos, consuelo de todos”. 

6. “El tiempo lo cura todo” es una de las sentencias universales más conocidas… y también de las más controvertidas. Pero también es algo que asume buena parte del género humano, que quiere olvidar en aras de una pretendida felicidad. O los que juegan al avestruz escondiendo la cabeza para no ver lo malo. Esto lo saben bien los partidos políticos, que prometen y prometen cuando se acercan los comicios, cuando tienen que asegurarse la poltrona por otros cuatro años. Medidas populistas –de las que se pueden aplicar y resultan visibles- comenzarán a verse en estos meses de cara a las Elecciones Municipales y en una segunda fase, de cara a las Generales. “No hay mal que cuatro años dure”, añado, aunque en este caso la falsedad, la perversidad y la inmoralidad pueden prolongarse mucho tiempo más.

7. “Berlín bien vale una misa”. Y si dentro de unos meses las seis premisas anteriores no se han cumplido y a Rajoy solo le queda la última vida, tengamos por seguro los apoyos que pedirá y le llegarán desde Berlín a Bruselas, de Angela Merkel o Jean-Claude Junker. Del FMI o de JP Morgan. O desde el Infierno si es necesario. Y es que no se puede detener ese experimento social que es España, aunque en este caso la depauperada Grecia puede ser una vez más la muestra del camino que nos espera.

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