viernes, 6 de marzo de 2015

Algunas interpretaciones del Caso Youkioske para la reflexión

Afortunadamente no he leído ninguna absurda defensa de los ayer condenados a seis años de prisión en el ‘Caso Youkioske’ argumentando derecho a la información, acceso libre a la cultura o cualquier monserga similar. Porque en este caso, estaba muy claro que se estaba infringiendo la ley y que existía un ánimo de lucro. La condena no puede sorprender a nadie.

Sin embargo, me extraña no leer comentarios sobre algunos aspectos de la pena que  por justa no deja de ser excesiva y, sobre todo, ejemplarizante. Y es que una vez aprobada la LPI y otras normas similares se pueden sancionar hechos que se intentarán meter en el mismo saco de la ilegalidad aun cuando sean radicalmente distintos. E infinitamente menos graves y en los que sí se puede aludir a otros derechos. Esta sentencia viene muy bien para ir justificando lo injustificable que se avecina.

Y aunque son muchos los que dicen que las comparaciones son odiosas y que los actos deben juzgarse ‘per se’ y no en relación a otros distintos, no puedo sentirme sino dolido y humillado porque ninguno de los delitos de guante blanco cada vez más frecuentes en nuestro país –políticos, económicos o combinados- vaya a tener una sanción muy superior a tenor de su gravedad.

Más preocupante aún es el cálculo que se ha realizado del ‘lucro cesante’ en 3,7 millones de euros, es decir, lo que los editores dejaron de ganar. Y es que es muy peligroso, y absolutamente falso, creer en el postulado “si la gente descarga, no gasta; luego si no puede descargar, tendrá que gastar”.

Y si tan seguro están de la verdad de esta afirmación, me gustaría que se aplicase, por ejemplo, al mundo laboral: El empresario deberá compensar al trabajador en situación ilegal o irregular con lo que debería haber ganado –incluyendo costes sociales- si hubiera estado contratado de acuerdo a la Ley. ¿A que nadie se atreve con esta interpretación o con otras similares del lucro cesante?

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