lunes, 27 de abril de 2015

Apuntes de fauna social (XIX): Menos religión y más ética, también en las organizaciones

 - ¿Qué has aprendido en clase de religión?
- A pedir perdón, después de liarla.
- ¿Y en clase de ética?
- A no liarla.

Aunque es un tuit bastante antiguo, lo descubrí hace poco. A lo mejor porque es plenamente vigente. Y, desde luego, lo mejor que he encontrado para describir en pocas palabras lo que es España en 2015: un país en el que lo importante es no ser castigado, hagas lo que hagas. Aunque la líes. Para ello vale desde el ocultamiento hasta la negación de los hechos. Y, por supuesto, la prescripción, la impunidad o el indulto.

Pero no me refiero a eso, ni tampoco a los planes medievales de potenciar la religión en las escuelas sin hablar absolutamente nada de ética o de moral, aunque sea en forma de la denostada ciudadanía.

Sencillamente acabo de darme cuenta de que muchas organizaciones funcionan así: un comportamiento religioso en el que se alaba por encima de todo y todos al Dios-jefe supremo-‘Thenumberone’, se organiza internamente en forma de mandamientos y otras normas similares que solo supongan un acto de fe, y se recurre a ese sistema de confesión y penitencia como única forma de redención. Y mientras tanto, cualquier comportamiento basado en la lógica –en la ética, que no están tan lejanas- no deja de ser un elemento a castigar, a suprimir, a extinguir.

PD: Como siempre he hecho en esta serie, he elegido una viñeta del gran Forges, con toda mi admiración, por lo bien que representa los comportamientos de fauna social sobre los que escribo. Gracias, maestro.

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