viernes, 14 de septiembre de 2012

Diario de otro Mundial (3): Novedades y no siempre para mejor


La inclusión de las contrarrelojes por equipos –ojo, grupos deportivos profesionales, no selecciones nacionales- como prólogo de las pruebas tradicionales es la gran novedad del presente Campeonato del Mundo de carretera, que se inicia el domingo. La UCI siempre ha manifestado su deseo de que existiese una crono por escuadras al más alto nivel profesional, pero ni su inclusión en la Copa del Mundo ni en el World Tour tuvieron las consecuencias deseadas. 

Ahora veremos si a la tercera va la vencida y si su inclusión en estos Mundiales surte los efectos deseados. De momento, una mezcla de este tipo es, cuanto menos, extraña y haciendo un símil es como si la final de la Champions League precediera a la Eurocopa de naciones. Eso sí, para hombres y mujeres. 


Pero Limburgo 2012 también presenta numerosos cambios en su programa de competiciones, que afectan de forma importante –y no siempre para mejor, sinceramente- a la logística de las selecciones y de los que trabajamos allí. Por ejemplo, el hecho de que todas las cronos tengan punto de salida y llegada distintos origina que deba haber un mayor número de auxiliares, por no hablar de la incomodidad que supone para los informadores para compaginar previo y post carrera. Eso sí, sin alcanzar la ‘diversidad’ de Plouay, cuando cada crono comenzó en una localidad diferente, incluso en el mismo día. 

Además, en vez de la tradicional combinación de pruebas –chicas juniors y sub23 el primer día, y juniors y féminas, el segundo- se ha optado porque el lunes compitan ellos y el martes ellas, obligando a los seleccionadores nacionales a estar todo el día ocupados. 

Tras la crono élite del miércoles, el Mundial entra en un incomprensible ‘impasse’ de día y medio hasta que el viernes por la tarde se reanudan las competiciones en carretera, con ese ‘atrevido’ solapamiento de pruebas del domingo: mientras que los profesionales salen de Maastricht y recorren un centenar de kilómetros por la provincia de Limburgo antes de entrar en el circuito final, los juniors disputan su prueba íntegramente en el recorrido de Valkemburg. Nuevamente un esfuerzo que implica duplicidad… lo que perjudica a las selecciones con menos medios. Materiales y económicos. Veremos si por lo menos la prueba gana en expectación. 

Es curioso el caso de los juveniles, ya que los ciclistas que doblen en crono y línea tendrán que permanecer en los Países Bajos toda la semana, de lunes a domingo. Pero incluso los que participen en la prueba de fondo exclusivamente, tendrán ya una primera actividad –obligatoria e ineludible- en la Conferencia UCI, el jueves por la tarde. Muchos días, demasiados, en estos tiempos de austeridad que corren.

1 comentario:

  1. Interesante el apunte que haces al final sobre los juveniles. Demasiados días, demasiado dinero.

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