sábado, 13 de octubre de 2018

El otro BTT que viene: snow bike y pump track


La inclusión de las e-bikes no es el único movimiento que se vive en el BTT mundial, ya que la UCI aprobaba en su último Congreso la inclusión en el Reglamento de otras dos disciplinas como el snow bike y el pump track. Y no deja de ser sorprendente la divergencia con la UEC que en los últimos tiempos ha apostado por dos versiones del XC como son el Ultramaratón y el BeachRace –básicamente BTT por la arena de la playa- con sendos Campeonatos de Europa, aunque la UCI sigue sin dar el espaldarazo mundial a estas disciplinas.

Risoul – Alpine Bike Tour 2018 © Richard Bord
El snowbike no necesita mucha explicación: es simplemente un descenso sobre pistas nevadas en vez de sobre tierra. Y es una especialidad que lleva mucho tiempo practicándose, aunque en España, no sólo por cuestiones meteorológicas, son muy escasas, por no decir nulas, este tipo de competiciones.

Menos comentarios necesita el Reglamento aprobado, que se resume en una hoja, que da potestad al organizador a decidir sobre el formato de la prueba, aunque le obliga a dar recomendaciones sobre el tipo de neumático a utilizar según el estado de la nieve. Las pruebas se incluirán en la clase 3 y sí darán puntos UCI.

En cuanto al pump track, nada mejor que el vídeo adjunto para explicar su concepción, que podría definirse como una minipista –confeccionada de un material duro y resistente a la erosión- más parecida al BMX que al BTT, Y compuesta de montículos y curvas. Un circuito en el que el movimiento de la bicicleta se genera principalmente a base de la inercia en los peraltes y en los saltos y el movimiento de flexión y empuje de los brazos; es decir, que se puede completar sin pedalear y si se hace, no debe suponer ninguna ventaja. Las reducidas dimensiones de las pistas, así como la facilidad de construcción, ha supuesto que estén proliferando en espacios urbanos.



Hasta ahora, las competiciones, más bien exhibiciones, se organizaban en ambientes paralelos al ciclismo convencional, tipo Red Bull, y no había demasiada armonización, incluso en el tipo de recorridos ya que se combinaban algunos circuitos tradicionales con llegada y meta y otros de trazado continuo.

Tampoco existía unanimidad en el sistema de competición, por lo que la UCI ha establecido básicamente varios tipos, tanto en las clasificatorias, como en los enfrentamientos eliminatorios directos entre dos hasta llegar a la final. De esta forma, nos presentan el formato de persecución (los corredores compiten dos veces, saliendo de diferentes lugares de la pista, sumándose los tiempos para establecer el ganador), duelo (los corredores salen del mismo punto, aunque una vez compiten por el interior y otra por el exterior y se suman los tiempos) o el solo. Veremos cuál termina cuajando.

Publicado en Ciclo21

lunes, 8 de octubre de 2018

Así ve el mundillo del BTT las nuevas competiciones UCI de e-bikes


La popularización de las bicis eléctricas es el fenómeno más destacado del mundo del ciclismo en los últimos años. El potencial de crecimiento es enorme y la UCI no quiere perder este tren, con todo lo que conlleva, y más teniendo en cuenta que otra federación deportiva, la de motociclismo, “reclama sus derechos” en base a la motorización de estas máquinas

© Cofidis EBike Experience
De ahí las prisas del máximo organismo ciclista internacional por regular esta disciplina, lo que se plasmó no sólo en incluir a las e-bikes dentro del reglamento internacional, aunque solamente en lo referido al mountain bike, y en concreto a las disciplinas de XC y enduro, sino en establecer una prueba para las eléctricas dentro del próximo Campeonato del Mundo de cross country olímpico, dentro de once meses en Mont Sainte Anne (Canadá).

A pesar de ello, el Reglamento que entrará en vigor el 1 de enero de 2019 es muy escueto, apenas una página, y se limita a recoger las generalidades ya conocidas sobre las bicis eléctricas: motor de 250W como máximo, asistencia a la pedalada hasta 25 km/h y posibilidad de asistir al arranque sin pedalear con una velocidad máxima de 6 km/h., así como otros detalles obvios, como la imposibilidad de recambiar las baterías, o meramente reglamentarios, como la consideración de estas pruebas en la clase 3, sin atribución de puntos UCI. 

Por todo ello, y conscientes de las muchas incógnitas que aún hay por resolver, hemos querido conocer la impresión del ‘mundillo biker’, que se muestra unánimemente favorable. “Todo lo que sea fomentar el uso de la bicicleta, aunque sea en su vertiente competitiva es positivo”, indica Pedro Romero, presiente de la Federación Extremeña y flamante ganador del Campeonato y del Open de España. “Las e-bikes vienen para quedarse y vienen a lo grande. Abre las puertas a que todo el mundo pueda practicar ciclismo”, añade el campeón de España de XCO, David Valero.

“Es un revulsivo para el mercado de la bicicleta –indica el mítico José Antonio Hermida, uno de los grandes impulsores de este tipo de máquinas-. En un target de edad de 50 años, la gente dejaba de ir bastante con la bici, y ahora te permite seguir con tu pasión, a la vez que optimizas el tiempo que le dedicas”, aunque advierte que “no todo el mundo tiene la capacidad económica para adquirir una e-bike de cuatro o seis mil euros, que son bicis caras. A nivel de mercado está un poco inaccesible aún, sobre todo la gama alta”.

© Sea Otter
Ex campeón de España de XCM y habitual aún de los raids y otras competiciones de mountain bike, Israel Nuñez recuerda que “aunque el motor ayuda, tan sólo es una asistencia. Tienes que pedalear siempre y si quieres ir rápido, hacerlo muy fuerte, por el peso que tienen. Sin dejar ni mucho menos el ciclismo de siempre, hay que adaptarse a los nuevos tiempos, a las nuevas tecnologías y aceptarlo como una nueva modalidad”.

Sin embargo, ninguno de ellos usa habitualmente la e-bike, al contrario que Anna Villar, campeona de España de XCO y XCM y actual seleccionadora catalana, que tuvo que retirarse por una afección cardiaca. “Ya no puedo montar en bici por mi enfermedad, por lo que la e-bike es una opción para salir con los chicos a entrenar, y hacer lo que me gusta, que es montar en bici, pero sin que me dé un jamacuco por la montaña”.

Del entrenamiento…

Y es que las eléctricas son cada vez más usadas por los ‘bikers’ de alto nivel para entrenar. Pablo Rodríguez reconoce que “aunque no la uso mucho, reconozco que me gustaría hacerlo más. Por ejemplo, en días de descanso activo e incluso para hacer remontes en un entreno de técnica”, a la vez que destaca que “la aparición de estas bicis está ayudando mucho a gente con limitaciones o lesiones a practicar ciclismo e incluso poder rodar con gente de un nivel superior”.

Rocío del Alba García añade que “puede valerte bastante para acceder a sitios donde te costaría bastante tiempo llegar. Y te permite entrenar de forma diferente. Son una pasada y ni nos imaginamos en el futuro hasta donde van a llegar”.

Interesante es la opinión al respecto de otro de los ‘grandes’ del pelotón nacional. Sergio Mantecón. “La uso fundamentalmente en dos ocasiones. La primera para intentar practicar técnica los días de descanso activo, lo que antes era complicado con la bici normal porque en cualquier cuesta te sube el pulso, cuando lo que tengo que ir es tranquilo. Y con la e-bike puedo hacerlo y además practico la técnica. Y la segunda, para días de entrenamiento fuerte, en los que necesito alguien que salga conmigo, como liebre y me pueda ayudar a exprimirme. Cualquier persona que técnicamente tenga un nivel aceptable, aunque físicamente no sea bueno, puede ayudarme como ‘sparring’”.

© Cofidis EBike Experience
La ebike no es sólo para ‘viejetes’, entre comillas, sino que hoy en día te permite entrenar –explica Hermida-. Con esta bici el 1 de enero estoy en forma, pero con la otra bici estabas haciendo otro tipo de entrenos, de recorridos, porque la forma no te daba para llegar mucho más arriba. O incluso el entrenador no te permitía hacer esfuerzos para luego disfrutar de una buena bajada. Y también te sirve para hacer técnica. Después de haber entrenado fuerte por la mañana, eso que dicen de salir ‘a soltar piernas’ a veces es tan duro como el entreno matinal. La ebike es ideal para gestionar este rodar suave, sin sacrificar recorrido”.

No piensa así Iván Díaz. “Personalmente no la uso. En mi época de pretemporada o días de entrenamiento de técnica, prefiero el enduro. Tengo mi bici e incluso compito, como ya sabes. Quiero pedalear por mí mismo y lo que tenga que sacar de pulso, de media, hacerlo con una bici normal. Para mi es una equivocación salir con la eléctrica para hacer técnica. Porque, aunque hagas más bajadas, no sacas el rendimiento de tu cuerpo propiamente dicho, y no sirve para nada”.

Hay que recordar que el uso de e-bikes en los entrenamientos de una prueba de la Copa del Mundo está terminantemente prohibido, aunque en las disciplinas de maratón y enduro no es extraño el uso de estas bicicletas para reconocer el recorrido.

…a la competición

Pero lo más relevante es ese anuncio de la prueba mundialista de las e-bikes, sobre la que está todo por desvelar. ¿Será un ‘fin de fiesta’ para las grandes estrellas del BTT, como se pretendió hacer inicialmente con el eliminator o estará destinada a otro tipo de corredor?

No entendería muy bien que un profesional como puede ser Nino Schurter se pusiera a competir con la eléctrica –opina Anna Villar-. Creo que debería dejarse a otro tipo de corredores. Tenemos la referencia de Francia, el primer país que ha hecho este Campeonato, que estuvo abierto a todos, aunque ganó Absalon, pero cuando ya había anunciado su retirada. Tendremos que ver lo que determina la UCI”.

Más que en posibles candidatos, Romero piensa en la tecnología y advierte sobre el peligro de “cómo se va a controlar la potencia y duración de las baterías para que no haya trampas, que lo veo complicado, para que el ciclista siga siendo el protagonista y no el trucaje”. Villar también insiste en que “es importante que hagan ese control previo para que se compita en igualdad”, algo que corrobora Mantecón “para que la habilidad del corredor sea la clave”.

Y sobre el formato, el valenciano añade que “no sé el formato que terminará triunfando. Una prueba corta y explosiva podría ser espectacular, porque las e-bikes te permiten ir muy rápido. Pero también sería interesante una carrera larga, en la que la táctica sería regular el uso del motor, para que llegues al final de carrera con batería, dosificando para no quedarte corto ni llegar sobrado”.

Absalon, primer campeón francés © FFC
“Va a ser algo parecido cuando salieron las primeras carreras internacionales de enduro –apostilla Díaz-, a las que acudían descenders que ya no tenían ganas de pegar esos saltos de cincuenta metros que hay ahora mismo en la Copa del Mundo. Gente de una edad ya un poco más avanzada. Pienso que participarán corredores como Absalon, que ya es campeón de Francia, o Hermida, que lleva todo el año haciendo ‘tours’ con la bici eléctrica de Merida. Gente que físicamente está preparada, pero que no puede brillar ya al más alto nivel en cross country o maratón. Pero eso será los primeros años, hasta que la disciplina sea más popular, como ha pasado con el enduro, que había gente que ganaba en los primeros años, pero que ahora no entra entre los quince primeros”. En parecidos términos piensa Rodríguez- “Estarán bikers retirados de la alta competición y otra gente con una buena técnica y forma también. Hay que recordar siempre que no es una moto y que obliga mucho esta bicicleta”.

También señala a Hermida como posible referente Rocío del Alba. El catalán reconoce que se adapta a este perfil de futuro competidor. “Al acabar nuestra vida deportiva, los ciclistas no nos estamos quietos, sino que somos gente activa. Como es mi caso, que me he retirado de la alta competición, pero participo en eventos y competiciones. Este tipo de carreras coincide con mi perfil, gente de más de 35 años, que disfruta de la bici, que ya ha pasado la fase de competición pura, pero que pide algo de ‘chicha’ de vez en cuando”.

No obstante, Hermida apuesta por una competición “no de hacer dos horas a tope, sino más rollo enduro, de tramos de ir juntos y de disfrutar con la grupeta y otros en que te vas a cronometrar para luego en casa, o con unas cervezas, echarle en cara a tu colega, a tu ‘brother’, el tiempo que le has quitado subiendo o bajando”. El ex campeón del mundo insiste en que el coste de las bicicletas eléctricas también va a ser decisivo para determinar el ‘target’ y que “el biker clásico no va a ser el que va a participar en este tipo de eventos”.

Finalmente indica que a nivel competitivo todo está aún en el aire. “Hay mucho pionero, y todo el mundo quiere meterse en este mercado, porque la gente pide esas actividades, porque todo lo que hay ahora mismo es para bici tradicional. Aparte de la UCI, hay una asociación que ha hecho unas World series. En España Octagon también tiene pensado hacer dos eventos este otoño en Cataluña. Ahora mismo no es un gran ‘business’, porque ese target y el volumen es limitado, pero todos están en la busca de ver quién es el primero que puede estar ahí y marca la línea”.

Publicado en Ciclo21

miércoles, 3 de octubre de 2018

España, cada vez más ajena a Mundiales y Copas del Mundo


La masiva adjudicación de Campeonatos del Mundo para el periodo 2021-2024 supone un cambio en la tendencia de la UCI, que solía limitarse a anunciar una única sede a dos o tres años vista, posiblemente buscando una mayor estabilidad. Eso sí, sobre el Super Mundial de 2023, que integrará todas las disciplinas salvo el ciclocross en un solo escenario en un periodo de tres semanas, poco se ha desvelado estos días en Innsbruck.
Pero hay una segunda lectura y es la total desaparición de España del ámbito internacional, no solamente en lo referido a Campeonatos del Mundo, sino también a Copas del Mundo. Es cierto que los ‘pliegos de condiciones’ de la UCI son bastante estrictos a la hora de solicitar una prueba de este nivel, y que requieren un importante apoyo financiero, pero también lo es que, no hace mucho tiempo, era habitual tenerlas en España. ¿Crisis económica, deportiva o simple descofianza?
Kwiatkowski en Ponferrada 2014, último campeón del mundo en España
Los Mundiales se carretera se han ido sucediendo en un nuestro país periodo de diez años, más o menos, con San Sebastián 1996, Madrid 2005 o Ponferrada 2014 como últimas sedes, por no hablar de otras candidaturas que, de una forma más o menos decidida también se postularon en ese periodo, caso de Sabiñánigo, Valladolid o Palma de Mallorca. Pero, hoy en día no se percibe ese deseo de albergar nuevamente un Mundial que, como ya hemos dicho, es algo cada vez más vinculado a regiones que a ciudades.
En esta disciplina, al no existir un circuito tipo Copa del Mundo de carácter más o menos rotatorio, afortunadamente contamos con una amplia presencia al más alto nivel gracias de pruebas consolidadas como Vuelta a España, Volta a Cataluña, Vuelta al País Vasco y Clásica de San Sebastián en el calendario masculino, o con notables perspectivas, como la Emakumeen Bira y la Madrid Challenge, en el femenino.
18 años sin Mundial BTT y 11 de pista
Vallnord, sede mundialista
Pasando al BTT, el único Mundial celebrado en tierras españolas tuvo lugar en Sierra Nevada, hace ya dieciocho años. No hace mucho tiempo, la Copa del Mundo visitaba frecuentemente nuestro país de la mano de Last Lap, pero desde 2009, en la madrileña Casa de Campo, no hemos podido ver ‘in situ’ a los grandes ‘bikers’ internacionales. Afortunadamente en este caso, nos hemos podido desquitar con la cercana Andorra: Vallnord acogió el Mundial en 2015 y volverá a hacerlo en 2004, siendo sede además de la Copa del Mundo en estas tres últimas ediciones, lo mismo que la próxima campaña.
El ciclismo en pista tuvo un hito en estos inolvidables Mundiales de Palma 2007, pero es la única presencia de los velódromos españoles en el calendario UCI en las últimas décadas, a pesar incluso de la habitual ‘necesidad’ que tiene el organismo internacional de sedes para la Copa del Mundo. De hecho, la última vez que visitó España fue en junio de 1999, en el Luis Puig valenciano.
Pasamos al BMX, que curiosamente vivió un Mundial UCI –concretamente de su ya inexistente división amateur, la FIAC- en tierras españolas, en Aranda del Duero (1990), antes de la integración de la International BMX Federation. Y a pesar de su escasa implantación en España, en lo referido al más alto nivel, en tres ocasiones Madrid ha sido escenario de una manga de la Copa del Mundo: primero en 2007 en el Auditorio del Parque Juan Carlos, y posteriormente en 2008 y 2010 en el Palacio de los Deportes, siempre de la mano de Last Lap.
Y terminando con el ciclocross, el último Campeonato del Mundo en tierras españolas fue en Getxo, en el lejano 1990, aunque durante los primeros años del presente siglo pudimos ver a los mejores especialistas en la cita de Igorre, que desde 2005 hasta 2011 fue escenario habitual de la Copa del Mundo… aunque no pudo atender los requerimientos económicos y fue bajando de nivel internacional y nacional.

jueves, 27 de septiembre de 2018

Reformas UCI carretera: Muchas dudas, un acierto y un tremendo error


Como todos los años, la celebración de los Campeonatos del Mundo conlleva las habituales reuniones del Comité Directivo de la UCI, el máximo organismo gestor del ciclismo mundial, que aprobaba una serie de medidas en el horizonte del 2020, principalmente referidas a la reordenación del ciclismo profesional masculino, anunciadas este martes, y a la equiparación progresiva a éste del femenino, un día después.

En el primer caso, la UCI se encargaba de recordar que los acuerdos llegaban bendecidos por todos los estamentos del ciclismo: corredores, equipos y organizadores. Siendo así, supongo que no soy nadie para cuestionarlos, pero no puedo dejar de pensar –y de escribir- que me plantean muchas dudas, sobre todo si no se aprovecha o se revierte la reducción de corredores por escuadras aplicada en 2018 en base a razones de seguridad y que se ha revelado como un gran fiasco. Veremos cómo se plasma reglamentariamente todo esto antes de profundizar.

Teniendo en cuenta que el número de UCI World Teams se mantiene en 18, y que en las pruebas del UCI World Tour, es de suponer que las ‘wild cards’ seguirán siendo sólo cuatro para las grandes vueltas, de las cuales dos serán por méritos deportivos, que era lo que reclamaban los equipos continentales –y la causa del desplante del Aqua Blue-, y sólo dos por invitación pura, lo que perjudica a los equipos de los países de esas grandes: no hay que olvidar que tres de esas cuatro plazas del Giro, Tour y Vuelta se concedieron a escuadras de Italia, Francia y España, respectivamente. Primer varapalo para el ciclismo nacional.

Por el contrario, si se revirtiese esa reducción de corredores y se volviese a la situación anterior de un pelotón máximo de 200 ciclistas, se podría aumentar el número de equipos de ‘segunda’ invitados, ahora llamados ProTour, lo que sería sin duda una buena solución para esa brecha cada vez más profunda entre la ‘primera’ y la ‘segunda’. Porque lo de volver a los nueve corredores por escuadra –que es algo que no entiendo por qué no ha sido una prioridad para la CPA- es algo que no va en la agenda de la UCI, que incluso pretende dar un nuevo giro de tuerca a esa reducción, a tenor de las repetidas manifestaciones de su presidente.

A nivel de calendario, me temo que, en principio, la reforma es más estética que de profundidad, salvo en la creación de la UCI Classics Series, integrada en el World Tour, con la que se recupera la antigua Copa del Mundo de Clásicas, aunque sería mejor hacerlo con un número menos a esas quince pruebas adelantadas y de las que se desconocen las integrantes salvo los cinco ‘monumentos’.

El World Tour se mantiene en torno a los 185 días de competición que tiene ahora, y aunque sería interesante evitar la coincidencia de pruebas de esta máxima categoría, no creo que el proyecto vaya por esos derroteros. La ‘segunda categoría' pasa a llamarse UCI Pro Series, y está por ver qué y cuántas pruebas, dónde y para quien, por lo que es muy precipitado opinar al respecto. Eso sí, las pruebas que se queden en el circuito continental, que lógicamente ahora sería la tercera división, tienen un futuro profesional pero que muy negro, al menos en nuestro entorno nacional.

Potenciar el ciclismo femenino

Un día más tarde, se anunciaban una serie de medidas para la profesionalización del ciclismo femenino y que básicamente suponen equiparar el marco competitivo al masculino, con la creación de los UCI Women’s WorldTeams, con el establecimiento de unos salarios mínimos, y la reorganización del calendario en esas mismas categorías, teniendo más al futuro desarrollo que a la situación actual.

Reforzar la presencia femenina en los puestos de responsabilidad y la homogeneización del formato de las distintas disciplinas son otros dos aspectos a priori muy positivos, aunque hasta que no vea como se plasma este último, prefiero ser cauto.

Finalmente, también en la tarde de ayer, la UCI oficializaba una idea que ya era un secreto a voces, la creación de una crono mixta por relevos, destinada a las selecciones nacionales, para sustituir a la contrarreloj por equipos, ya desde el próximo Mundial de Yorkshire 2019.

Por mucho que una prueba por equipos comerciales no tuviera mucho sentido integrada en un Campeonato del Mundo por selecciones nacionales, la combinación tenía una serie de ventajas. Sin ir más lejos, que determinados países pudieran aprovechar la logística y los mejores medios materiales de equipos, como ha sucedido con España y Movistar, aunque para mí la contrarreloj por equipos –sean de marca, sean selecciones- es una bella disciplina en donde hay que ‘invertir’ muchas horas de preparación.

Y ahí está el quiz de la cuestión. Teniendo en cuenta que la prueba consta de una primera parte con tres hombres que pasan el relevo a otras tantas mujeres, en idéntico recorrido, habría que entrenar a dos tríos de una forma bastante específica en los días anteriores, compuestos por ciclistas de diferentes escuadras. ¿Esto es posible con el calendario que tenemos hoy en día?

Pero es que esto tampoco es verdaderamente una cronometrada al uso –o a la tradición-. Es algo que se asemeja más al espectáculo del ‘team relay’, aunque las condiciones del BTT son muy distintas a las de la carretera. En todo caso, por si surgen dudas, el hecho de que otorgue puntos para la clasificación olímpica es la más poderosa razón para que no surjan voces discrepantes, al menos por parte de las Federaciones. Otra cosa es que la misma dinámica de esta prueba ponga en evidencia esa diferenciación entre países que por ‘orgullo’ quieran prepararla y otros que lo consideren un trámite.

No quiero terminar sin decir que me parece absolutamente preocupante que se justifique esta decisión buscando la equidad entre los sexos o la promoción del ciclismo femenino, que como veíamos antes lo que busca una igualdad de oportunidades –recorridos, premios…- y no experimentos mixtos, por cierto, probados y olvidados por incongruentes en pista.

Es más, creo que el mejor gesto por la igualdad por parte de la UCI sería ahora mismo presionar para cambiar el lamentable recorrido olímpico femenino de Tokio, que lanzar un brindis al sol hablando de buscar los mismos participantes masculinos y femeninos en París 2024. Pero eso es otra historia.


lunes, 24 de septiembre de 2018

Campeonato de España de pista: un terremoto de muy baja intensidad


La nota oficial de los Campeonatos de España de pista se encabezaba con un ‘Valencia, epicentro del ciclismo nacional este fin de semana’, un título quizá demasiado ambicioso vista la cada vez menor importancia que se da en nuestro país a la pista en relación a otras modalidades ciclistas. Y empleaba un término como epicentro, bastante manido pero efectista –reconozco que yo le he usado varias veces-, y que sobre todo me da pie a comenzar esta reflexión sobre los Nacionales celebrados este fin de semana en el Luis Puig.

Y es que el epicentro es el punto de la superficie en el que un terremoto adquiere su máxima intensidad, desplazándose desde él las ondas sísmicas. Por lo tanto, entendemos que se producirán unos efectos, un temblor, una sacudida más o menos brusca… pero en Valencia no hubo nada de eso, ya que en el ciclismo en pista español poco o nada se mueve.

Desgraciadamente fue un calco –y casi con los mismos actores y actrices- que ediciones anteriores, que a su vez repiten los escenarios de citas anteriores desde hace mucho tiempo atrás. Eso sí, de haberse producido un verdadero sismo, pocas víctimas se hubieran producido: las gradas del Luis Puig estaban tan vacías como siempre, siendo el escenario que, con diferencia, menos público capta para esta disciplina. Pero ese es otro tema.

Aunque las fechas no eran las mejores –el objetivo de nuestros mejores pistards está a un mes vista con el inicio de la Copa del Mundo-, y ello suponía que algunos llegaban aún lejos de su mejor forma, es de agradecer la máxima implicación de todos ellos. Especialmente de un Sebastián Mora que quiso dejar lo mejor de él ante sus paisanos y que provocaba la respuesta cachonda de su compañero y amigo Albert Torres: “Tendremos que volver a Palma porque Sebastián estaba muy motivado”. 

Aunque quizá el que más hizo por provocar el terremoto fue un Eloy Teruel quese resiste a ser jubilado, y que a sus 36 años se llevaba su primer Campeonato de España en puntuación, la especialidad en la que ha subido tres veces al podio –dos platas y un bronce- en los Mundiales.

Depende del proyecto

Pero la disciplina que más necesita esa sacudida, la persecución por equipos, cada vez está más mortecina. Es bastante elocuente que los cuatro mejores de la individual –un requisito no necesario, pero sí muy significativo para correr la prueba- estén descartados para la ‘cuarteta’ por diferentes razones. Y aun así un hombre como Vicente García de Mateos, tras una excelente Volta a Portugal, se presentaba en Valencia, “por hacer algo este fin de semana y porque me gusta”. 

¿Recuperables? Como me respondía un técnico, “depende del proyecto”. Y ahora mismo no lo hay. Me hubiera gustado ver como dije hace unos días a Joan Martí Bennassar o a Manolo Peñalver, incluso a Enrique Sanz o a Juanjo Lobato, ciclistas que podrían tener un hueco si el entorno ciclista general –o particular, ese proyecto al que antes se referían- fuera otro. Por cierto, Oscar Pelegrí sí apunta a esa dirección, de lo cual me alegro mucho. Y ojalá Xavi Cañellas también pueda implicarse, aunque su futuro también esté ligado a la carretera como profesional desde el próximo año. Se lo merece.

Sobre los velocistas, poco que decir. Juan Peralta sabe lo que quiere; Pepe Moreno da pequeños pasos y ojalá Alejandro Martínez recupere la prometedora senda por la que rodaba hace dos años, pero lo que importa, sus prestaciones internacionales en el equipo de velocidad, tienen un escaso protagonismo olímpico a priori. 

En todo caso, sí que hemos visto alguna ‘descarga’ en este reducido grupo con Rubén Crespo, un aragonés procedente del BMX que quiere ser velocista ‘full time’: veremos si puede lograrlo con 26 años.

Tania Calvo y Helena Casas, tanto monta, monta tanto, intercambiándose los triunfos respecto a 2017, esperando que su nueva composición de la velocidad por equipos funcione a nivel internacional para buscar una clasificación olímpica muy pero que muy complicada… y con la alavesa como protagonista de una prueba que no es la suya.

Una madison atípica

Entre las féminas, la ausencia deuna selección femenina vasca sí tuvo distintas consecuencias más o menos sísmicas. Por un lado, que no se pudiera disputar la persecución por equipos por insuficiencia de equipos inscritos –sólo dos-. Eustrak sí pudo participar en el resto de pruebas de fondo, aunque Ziortza Isasi e Irene Usabiaga acusaron sendas caídas, pero el resto de fondistas vascas tuvieron que buscar otras alternativas. Ane Iriarte (Bizkaia) prefirió quedarse en casa, mientras que Eukene Larrarte (Gipuzkoa-Ogi Berri) no quería perderse por nada del mundo su madison, en la que defendía título, y se buscó una improvisada compañera, que había aprendido a dar relevos el jueves anterior a la prueba.

La ausencia de velocistas obliga a que muchos y muchas fondistas tengan que alinearse en las velocidades por equipos para completar los dúos o los tríos, siempre buscando la mayor presencia posible de equipos en liza. En el caso de las féminas, Eukene tuvo que hacerle la primera vuelta a Tania… y ésta le devolvió el favor en la madison.

¡Y vaya que si lo hizo! La guipuzcoana hizo un carrerón, rodando más del 80% del tiempo, pero recibiendo aire de la alavesa cuando hacía falta… aunque fue el último sprint de la velocista el que les daría el título. Inesperado pero merecidísimo.

Por cierto, dada la escasez de participantes y del ‘choque’ de intereses muchas veces entre equipos y selecciones, ¿no se podrían buscar fórmulas más flexibles y originales? Por ejemplo, poder competir en pruebas individuales como equipo y en las globales como selección, o incluso permitir equipos mixtos. Ahí lo dejo.

Y volvemos con la sismología y la geofísica para terminar. Y es que todo epicentro, en la superficie, tiene su origen en un foco en el interior de la corteza, el hipocentro. Y es precisamente este punto –bien definido geográficamente en España- el que tendríamos que buscar para que la pista tenga esa verdadera sacudida que le hace falta para revivir.

jueves, 20 de septiembre de 2018

Sólo cuatro pruebas en la Copa de España de ciclocross

Solamente cuatro pruebas –la misma cantidad, sedes y fechas que el año pasado- compondrán la Copa de España de ciclocross, según ha anunciado hoy la RFEC. Un número que se antoja claramente insuficiente, a tenor del crecimiento de esta disciplina, y con una escasa implantación territorial: tres pruebas en Euskadi –y dos de ellas en el mismo fin de semana- y el ya tradicional cierre de Valencia.
  • Sábado 27-10-2018 / XXXI Ziklokrossa Laudia (Llodio, País Vasco)
  • Domingo 28-10-2018 / Elorrioko Basqueland Ziklokrosa (Elorrio, País Vasco)
  • Domingo 11-11-2018 / XXVI Ciclocross Karrantza (Karrantza, País Vasco)
  • Domingo 16-12-2018 / XXIII Ciclocross Internacional Ciudad de Valencia (Valencia)
Felipe Orts, último vencedor. © RFEC
Hay que recordar que en 2016 fueron siete las pruebas puntuables y que en ediciones anteriores el circuito nacional tuvo pruebas en Comunidades como Galicia, Asturias, Cantabria, Madrid o Cataluña, actualmente fuera.
Desde el punto de vista positivo, mencionar que este año ninguna de ellas coincidirá, como en años anteriores, con pruebas de más nivel como Campeonatos de Europa o Copa del Mundo.
Finalmente la información federativa no hace ninguna mención a Loterías del Estado, que ha esponsorizado las dos últimas ediciones, por lo que se presume que, debido al cambio en las altas instancias gubernamentales –que se traduce en el relevo de Inmaculada García por Jesús Huerta-, podría dejar de patrocinar esta competición.

jueves, 13 de septiembre de 2018

Cómo no se gestiona una información: la tentativa de record de la hora Vittoria Bussi


Suelen decirte en las escuelas de periodismo que lo importante es la noticia, que contar cómo la has conseguido no le interesa a nadie. Y tienen razón. Lo que ocurre es que hay veces en que la noticia es precisamente cómo no se gestiona una noticia. Y el caso de cómo se trató informativamente la tentativa del record que ayer afrontó la italiana Vittoria Bussi es noticia en sí misma. Y muy mala noticia.

En un verano en el que el record de la hora estuvo de total actualidad, debido a las tentativas de otros dos ciclistas, concretamente Martin Toft Madsen y Dion Beukeboom, esperábamos que el intento de la transalpina fuese también retransmitido por la UCI a través de su canal de YouTube. Craso error. Es más, el máximo organismo ciclista mundial no hizo durante la jornada de ayer ni la más mínima mención en su web a la tentativa de Bussi. Supongo que habrá razones económicas para no afrontar dicha retransmisión, pero se hace un flaco favor a la igualdad entre sexos en el ciclismo con acciones como ésta.

Por cierto, sí hubo imágenes de la tentativa, a través de un Facebook Live de un medio de Aguascalientes que mostraba unas desoladoras imágenes de un velódromo vacío, si ninguna locución ni mucho menos grafismos sobre el estado de la tentativa, por lo que ver dar a una corredora vueltas y vueltas a un velódromo sin saber para qué desanima hasta al más animoso o interesado seguidor.

Pero no hay que echarle la culpa (sólo) a la UCI. Lo del entorno de la ciclista es kafkiano. En su web oficial imposible encontrar una precisión sobre este intento, una “prossima sfida” –desafío próximo- del que no se mencionaba ni la hora, ni la fecha, ni siquiera el escenario. Y aunque en otro apartado se alude a un mail y un teléfono (guasap) de su jefa de prensa, debía estar tan agobiada atendiendo a los medios que ni contestó.

Vittoria Bussi también tiene cuenta en Twitter… pero como si no la tuviese. Durante ayer ni una sola mención su tentativa y en el día anterior, dos retuits a sendas entrevistas –una en Cyclingnews y otra a su coach… pero ninguna de las dos precisaba el día y la hora –cuando se anunció el record a principio de verano se hablaba del 12 o el 13-. Por ello, durante buena parte de la jornada tuve mis dudas por si se había pospuesto el ataque al record, aunque si encontré confirmación en un par de medios mexicanos, a pesar de que tampoco son una referencia infalible.

Ni que decir tiene que la cuenta de la italiana, diez horas después. no tiene ninguna mención del resultado y de que el seguimiento de la misma solamente fue posible gracias a dos cuentas de Twitter, a las que decidí dar una cierta fiabilidad. No me quedaba otra.

Lo de menos es contar ya que Bussi detuvo su tentativa a los 44 minutos, cuando rodaba a una media de 47,887, ligeramente por debajo de la distancia de 47,980 de la norteamericana Evelyn Stevens.

Por lo tanto, en esta época en la que la información está supeditada al marketing, un claro ejemplo de cómo no se deben hacer las cosas desde el punto de vista informativo, aunque supongo que los ‘gurús’ de la mercadotecnia también tendrán mucho que criticar.

PD: La foto que acompaña este post, como otras que han aparecido es de la anterior tentativa -el pasado mes de octubre., como era de suponer.

miércoles, 12 de septiembre de 2018

Ciclismo en Flandes (III): La cerveza, el aliado necesario

Sagan, celebrando su triunfo en Flandes con una Kwaremont © Página oficial https://www.kwaremont.be
Cuando hace unos años terminó su patrocinio con un club de fútbol, De Brandere Brouwerij –uno de los más 250 fabricantes de cerveza que hay en Bélgica- decidió apostar por el ciclismo. Y lo hizo con una nueva marca, con el nombre de uno de los lugares emblemáticos de Flandes, el Kwaremont. No querían una cerveza de batalla –la lager cumple esa función-, pero tampoco de una graduación excesiva, que fijaron en un 6,6%, justo la pendiente que tiene el muro sin contar la parte inicial.
La cervecera De Brandere,
con alusión a su marca más ciclista 
En un país en el que servir una cerveza en otra copa que no sea la específica es un insulto, también trabajaron mucho en los detalles del recipiente, como la imagen en relieve de un ciclista en el tallo o el ‘perfil’ adoquinado que tiene la base, por no hablar de la imagen de marca que aparece en el cáliz.
Ni que decir tiene que el patrocinio de ‘De Ronde’ fue tan rápido como necesario… y que hoy en día se ha extendido a otras diez grandes carreras, a numerosas competiciones nacionales o a la Napoleon Games Cup, la Copa de ciclismo belga. Eso sí, por política de empresa los patrocinios son siempre de eventos, nunca de equipos ni mucho menos de deposrtistas individuales.
En un país, en el que hay casi 1.500 marcas, la diferenciación se hace no sólo por el tipo de producto, sino también por estas apuestas. Y el ciclismo en particular, y el deporte, en general, es un buen escaparate, ya que la legislación belga –a diferencia de la de otros países- sí lo permite.
De hecho, la simbiosis entre cerveza y ciclismo es total. “Cerveza para ciclistas y aficionados” es el lema de esta rubia, aunque hay otras muchas marcas más, como Cyclist o La Redoutable, un juego de palabras con la mítica cota de la gran rival valona. Por no hablar de otras vinculaciones como rutas cicloturistas por las abadías, lugar de nacimiento de este producto que hace mucho tiempo fue conocido como ‘pan líquido’, y del que hemos podido conocer muchos más secretos gracias a Turismo de Flandes y Bruselas.

lunes, 10 de septiembre de 2018

Ciclismo en Flandes (II): ‘De Ronde’, también en verano

A punto de coronar el Koppenberg, uno de los participantes más jóvenes de la Summer Edition

No podía imaginar Karel Van Wijnendale que cuando creo la Vuelta a Flandes en 1913 con una intención política y deportiva, su carrera se convertiría cien años después en una de las marcas más populares de nuestro deporte. Y es que no solo está el ‘monumento’ en plena primavera, sino que, desde hace unos años, viene precedida por una versión cicloturista el día anterior –We Ride Flanders-. También podemos encontrar, en el mes de junio, la versión retro de ‘De Ronde’, ceñida a bicicletas, vestimenta y material anterior a 1985, así como una marcha ‘off road’ para BTT y gravel, en octubre, aunque siempre con la seña de identidad de los muros de las Ardenas flamencas.
Y desde ayer, 9 de septiembre de 2018, la ‘joint venture’ entre Flanders Classic y Peloton nos ofrece una nueva versión, la ‘Summer Edition’, con distintos recorridos que, desde luego tienen en el Koppenberg o en el Oude Kwaremont los principales atractivos para todos los aficionados, si bien hay recorridos para todas las edades y condiciones: 25, 50, 75, 110, 150 y 200 kilómetros. Gracias a Turismo de Flandes y Bruselas pudimos compartir esa primera edición, con cerca de 4.000 participantes, aunque con epicentro en Gante en vez de Oudernarde.
Fiesta de la bicicleta
Participantes muy variopintos
en esta Summer Edition
Las pruebas cicloturistas belgas se caracterizan por no tener una salida masiva, sino que dependiendo del recorrido a realizar tienen una horquilla horaria para tomar la salida y terminar, y más por razones de logística –mantenimiento de los puestos de avituallamiento y de los controles en los cruces- que por otro motivo. Pero también me sorprendió la amalgama de participantes: desde el cicloturista profesional que todos conocemos, dispuesto a devorarse todos los kilómetros, hasta familias con niños de corta edad o ancianos sin ningún tipo de equipación especial. Solo la máquina –en bastantes casos incluso una ebike- y las ganas de disfrutar. O de sufrir. Como definió Alejandro, uno de mis compañeros de viaje, “una fiesta de la bicicleta’.
La inscripción son apenas quince euros más cinco adicional por el dorsal, que integra un chip para determinar los tiempos de paso, y que puedes quedarte o pedir que te devuelvan el dinero o una camiseta a cambio. 
Vista la excelente organización, y el paraguas ‘De Ronde’ que la avala, no es difícil augurar un gran futuro a esta ‘Summer Edition’, sobre todo por esas condiciones climatológicas que difícilmente se viven en el mes de abril en estas latitudes. Para los mitómanos, decir que existen muchas otras marchas, bien imitando a las grandes clásicas flamencas –Omloop Het Nieuwsblad, Dwars Door Vlaanderen, Brabantse Pjl…- bien homenajeando a los grandes campeones ‘flandriens’:Eddy Merckx, Johan Musseuw, Greg Van Avermaet, incluso Sven Nys.
Pero no es necesario esperar a una fecha determinada, ya que Flandes ofrece más de 1.200 kilómetros de rutas ciclistas de larga distancia –en una red que supera los 12.000-, con todo tipo de recorridos temáticos o no por todo el país.
Y un museo en Oudenaarde
‘De Ronde’, además, tiene su propio museo en Oudenaarde, que hemos visitado esta mañana y que resulta casi imprescindible para conocer la historia de la gran clásica flamenca.
Interior del Museo de ‘De Ronde’
Aunque el museo está totalmente actualizado –destacando un amplio panel donde resumen todas las ediciones celebradas, aunque se echa en falta una traducción al inglés o al francés, ya que solo está en flamenco, me quedo con la parte referida a los orígenes, en esa difícil época de la I Guerra Mundial, donde se puede ver y leer todo lo relativo al ciclismo de comienzos de siglo.
Junto a los maillots, a fotografías, carteles o una completísima colección de bidones, nos encontramos un vehículo del mítico equipo Flandria o un rodillo donde se puede ‘sentir’ lo que es montar sobre los adoquines.
Tienda y cafetería completan este emblemático lugar, que tiene dos ídolos en Tiesj Benoot –que vive muy cerca del museo y cuya bicicleta con la que ganó Strade Bianche este año se muestra completamente embarrada en una vitrina- y Fabian Cancellara, que celebró su victoria en 2013 sirviendo cervezas a sus fans… que daban la vuelta al museo para ser atendidos por este excepcional barman.

Publicado en Ciclo21

domingo, 9 de septiembre de 2018

Ciclismo en Flandes (I): Jempi Monsere, tragedia y museo


Entrada al Museo Nacional del Ciclismo en Roeselare
La historia de Jean Pierre Monsere es una de las más trágicas de un deporte como el ciclismo, en el que junto a grandes gestas aparecen de vez en cuando estas situaciones. En el Mundial de 1970 en Leeds –el último disputado en tierras británicas, aunque el año que viene regresaremos a Yorkshire -, bajo unas terribles condiciones de viento se proclamaba campeón del mundo de carretera, por delante del danés Leif Mortensen y el italiano Felice Gimondi. Con 22 años y algo más de un mes se convertía en el ¡arco iris’ más joven de la historia, aunque en 1991 Lance Armstrong le superaba por unos pocos días.
Vitrina con el maillot arco iris
 y la medalla de oro de Monsere
Era su primera temporada completa como profesional, ya que había pasado el mes de septiembre anterior tras quedar segundo en el mundial amateur, precisamente detrás de Mortensen. Y en su primer mes como profesional se imponía ya en el Giro de Lombardía, aunque fuese por descalificación del ganador, por dopaje.
Ya corriendo con el arco iris, el estreno de Jempi en 1971 no pudo ser más afortunado, al adjudicarse dos etapas y la general de la Vuelta a Andalucía. Pero su racha –y su vida- no durarían mucho más: el 15 de marzo, cuando competía en el GP Rétie, era mortalmente atropellado por un conductor.
Ayer sábado habría cumplido 70 años y el aniversario no ha pasado desapercibida para sus vecinos de Roeselare, en el Flandes occidental –su nombre y apellido no deben hacernos caer en el error de que fuese valón-, que han aprovechado esta fecha para reinaugurar –después de cuatro años cerrado- el Koers, el Museo Nacional del Ciclismo, y en el que he tenido la suerte de acudir gracias a Turismo de Flandes y Bruselas. Sus tres plantas exponen algunos de los grandes recuerdos del ciclismo belga y mundial, en forma de bicicletas, maillots, carteles y mil y un objeto que hacen la delicia de cualquier aficionado, aunque personalmente me quedo con la segunda planta, con una increíble colección de libros, revistas y otras publicaciones a las que se puede acceder fácilmente, aunque es una pena –para mí claro- que la mayor parte estén en flamenco. Una razón más para visitar Flandes si te gusta el ciclismo.
Con el mítico Freddy Maertens, presente en el acto de inauguración 
Pude incluso hacerme una foto con Freddy Maertens, recordman de triunfos parciales en una Vuelta a España, con trece en la misma edición, también de esta región –igual que otros dos campeones del mundo como Benoni Beheyt o Patrick Sercu o el primer ganador belga del Tour, Odile Defraye-  y haber protagonizado una época irrepetible para el ciclismo belga.
La tragedia de Monsere no terminaba ahí: unos años más tarde, fallecía atropellado su hijo cuando también montaba en bicicleta con una réplica del maillot arco iris de su padre que le habían regalado por su primera comunión.