viernes, 6 de enero de 2017

Mis dieciocho años de Campeonatos de España de ciclocross (y II)

Tras haber repasado los primeros nueve años, completo mi experiencia en los otros nueve que he vivido, esperando tener mucho que contar desde hoy en Valencia 2017, mis decimonovenos Nacionales de ciclocross. Como os decía ayer, no esperéis un profundo análisis, sólo algunos recuerdos.

De esta forma nos hemos plantado en Villarcayo 2008, un Campeonato que tuvo importantes novedades. Gracias al popular ‘Chato’ se comenzó a disputar la prueba de relevo por selecciones, a imagen del BTT, en una iniciativa sin par a nivel mundial, pero plenamente consolidada y con un notable interés por parte de las selecciones.  Ello obligó a comenzar el Nacional en viernes, con la duración de cuatro sesiones en tres días que tiene actualmente. Igualmente se introdujo la categoría masters 60 que sería coto cerrado durante cinco años de Miguel Angel Gavilán (al que deseamos una pronta recuperación). Otro nombre curioso en el palmarés es el de la pistard Tania Calvo, ganadora en cadetes (dos años más tarde repitió en juniors). Y curiosamente hubo dos David Seco en ese evento: el ya hexacampeón y mi ex compañero en la RFEc, ayudante de lujo en varias ediciones.

En el mismo escenario que cinco años antes, aunque con algunos pequeños cambios, Valladolid 2009 ha sido la única sede que ha repetido en lo que llevamos de siglo. Una avería de José Antonio Hermida echó por tierras las esperanzas del de Puigcerdá se de ser tricampeón y abrió la saca de un Javier Ruiz de Larrinaga que siempre se ha quejado -y con toda la razón- de que a sus victorias se les ha dado menos relieve del que se merecen: veremos que pasa si logra el ‘sexto’ este fin de semana. La carrera femenina se dilucidó en un cerrado sprint entre Rocío Gamona y y Marga Fullana, mientras que nunca se me olvidará -ni a él tampoco- el resbalón de Marcos Altur que le impidió ganar el título cadete y tercer que conformarse con la plata. Por cierto, el podio lo completaron las dos grandes esperanzas frustradas del ciclocross nacional, Jonathan Lastra y Pablo Rodríguez.

A pesar de que incluso se anunció Valencia como sede, Cantabria volvía a organizar unos Campeonatos de España, con Laredo 2010. Fue otro Nacional gélido, en el que incluso nevó a nivel del mar -el recorrido estaba muy cerca de la playa y por este motivo corrió riesgo incluso de suspensión-, aunque fueron los accesos por carretera a Cantabria de los distintos participantes -y seguidores los que más quebraderos de cabeza produjeron. Fue el último título del tetracampeón sub23 David Lozano, que un par de años después se pasaba a la carretera, con el actual Novo Nordisk, al diagnosticársele una diabetes, y nos mostró a un Jon Ander Insausti, como ganador junior -un año más tarde sería campeón sub23- que parecía iba a ser otra referencia en esta disciplina… que también abandonaría.

Zamora 2011 podría recordarse como el Campeonato de las tres sedes. Iba a realizarse inicialmente en la localidad de Villaralbo, pero la crecida de un río obligó a llevarlo a la capital, a la campa del Rey Don Sancho… que no aguantó las lluvias caídas, lo que obligó a trasladarlo a pocos días del evento al Parque de Valorio, tras recibir la autorización de Medio Ambiente, que también llegó como agua…bendita. Sin duda se ganó en el escenario y de ello pueden dar fe no solo los participantes, sino los espectadores que por primera vez en muchos años vieron el Nacional en directo. En esta ocasión, el protagonista desgraciado fue Egoitz Murgoitio que perdió la oportunidad más clara que tuvo de ganar un Campeonato de España élite -jamás lo logró en esta categoría-. Tras unos años ‘desparecida’, Aida Nuño volvía por sus fueros y se llevaba su tercer rojigualdo, mientras que Pablo Rodríguez, como junior sumaba el primero. Fue también la última vez que compitieron los ciclodeportistas.

También cambió bastante el recorrido en días el de Gandía 2012, aunque en este caso dentro del mismo recinto, ya que tuvo bastantes críticas -algunas realmente injustas- y tuvieron que realizarse numerosos ajustes, hasta que quedó un recorrido muy interesante que propiciaría lucha hasta el final en todas las categorías. Uno de los más críticos fue Isaac Suárez… que terminaría llevándose el Campeonato élite en una mañana memorable ya que su sobrino Kevin se anotaba el título junior. La Comunidad Valenciana triunfaba en el relevo en un agónico final gracias a su arriesgada táctica de poner a la fémina al final. Pero sin duda lo que siempre recordaré de Gandía es mi frustrada experiencia como narrador: Teledeporte ofreció un falso directo, pero se nos dio la posibilidad de darlo en directo en streaming, con este servidor como obligado locutor, acompañado de Rocío Gamonal y José Luis De Santos. Nos quedó una bonita hora, pero nadie se enteró de aquello: la plataforma se saturó y no se pudo ver. Es más, ni una mísera grabación quedó para mostrarla a mis nietos.

Nunca se me olvidarán los nervios de Julio César Suárez, alma mater de Navia 2013, hasta que se puso en marcha un evento al que también acompañó la mala climatología, sobre todo a causa del viento, en un circuito a nivel del mar que también tuvo que cambiarse a causa de las mareas. Fue el estreno como campeón de Aitor Hernández… y de Felipe Orts, en este caso como junior, así como el título absoluto de Lucía González: con ocho triunfos en las distintas categorías es la persona que más maillots rojigualdos posee. Y el crecimiento de los participantes en las categorías masters obligó a separar la carrera de los masters 40 de la de los 50 y 60. También fue el primer Campeonato de España tuitero.

Por mucho que el ciclocross sea posible y factible en muchos escenarios, parece ser que los parajes mediterráneos más secos y menos embarrados no son santo de la devoción de muchos puristas, por lo que Segorbe 2014 también fue recibido con críticas, pese a ofrecer un recorrido bastante interesante… que tuvo bastantes víctimas y del que grabamos este curioso y semimprovisado vídeo. Aida Nuño se imponía al sprint a Rocío Martín, frustrada ganadora dos años antes, y ‘Larri’ retomaba su racha plantándose en su cuarto rojigualdo. Por el contrario, Jonathan Lastra cerraba su periplo con su segundo título sub23, antes de lanzarse a una aventura en la carretera en la que pocos creían, pero que ha resultado plenamente exitosa. Y terminamos con los masters, con la decisión de subdividirlos en grupos de edad de cinco años -manteniendo las tres carreras- por lo que se coronaban hasta ocho ciclistas en estos Campeonatos y en los siguientes.

La televisión en directo, aunque en este caso RTPA, volvió a los Campeonatos de España en Gijón 2015, en un circuito muy trabajado y visualmente muy atractivo en una excelente labor de la Federación Asturiana, que mimó hasta los más pequeños detalles. Eso sí, por problemas de espacio el podio estaba bastante alejado de la zona de llegada, por lo que nos obligaba a un ‘paseito’ entre el final de la carrera y la ceremonia protocolaria… que aprovechaba para subir vídeos a Internet. Aitor Hernández sumaba su segundo entorchado, en una cita que no se quiso perder Samuel Sánchez y en la que los asturianos se salieron. Y lo que fue una anécdota, aunque saldada con una sanción, por entrar Rocío Gamonal con una bandera, alguno quiso politizarla y hablar de que se coartaba su libertad de expresión. ¡País!

Y terminamos el repaso con Torrelavega 2016, un evento que siempre asociaré al inolvidable Félix González, en la última vez que trabajamos juntos, lo que siempre fue un placer. Un circuito perfecto y lo suficientemente embarrado para ofrecer un gran Campeonato, en el que Isaac Suárez fue el artífice de ese recorrido tan europeo y Kevin el protagonista, en una valiente decisión de correr en la categoría superior, saldada con la medalla de plata, por detrás de un ‘Larri’ que la chita callando se plantaba en cinco títulos, lo mismo que Nuño, mientras que su compañero de equipo Jokin Alberdi lograba el segundo triunfo consecutivo en juniors, algo que solamente se ha visto otra vez más en lo que va de siglo.

jueves, 5 de enero de 2017

Mis dieciocho años de Campeonatos de España de ciclocross (I)

Los Campeonatos de Valencia 2017 serán mis decimonovenos Nacionales de ciclocross. Podría hablar de una supuesta mayoría de edad, haciendo un sesudo análisis. Pero me conformo con recoger algunos recuerdos de estos eventos, que espero os ‘calienten’ para la gran cita de este fin de semana.

Mi estreno fue en Porriño 1999, en unos Campeonatos que se solventaban en solamente una tarde de sábado: a las tres, cadetes y féminas -por primera vez en el programa de un Nacional, con triunfo de la gallega Carmen Armada-; a las cuatro, juniors y masters -en una categoría única que también se estrenaba como rojigualda-, y a las cinco élites, en el que sería el último triunfo de Francisco Pla, con una sentida dedicatoria a su hermano, fallecido poco antes. Sin embargo, en aquellos tiempos en el que las “acciones sociales” acompañaban a cualquier evento, mi mejor recuerdo es el trato, sobre todo gastronómico, que nos brindaron Horacio Barros y su hermano, el gran alcalde José Manuel.

Colombres 2000 posiblemente nos ofreció uno de los parajes más bonitos que recuerde como escenario de un Campeonato de ciclocross, junto al maravilloso Archivo de Indianos, en un evento ya programado en dos jornadas. La prueba femenina se subdividió en élites y juniors, con triunfos respectivamente de Rocío Gamonal y Aida Nuño, y la de masters, también, para 30 y para el resto, por aquella época llamados veteranos. Allí fue donde David Seco lograría el primero de sus seis entorchados.

Desgraciadamente el recuerdo que tengo de Noja 2001 no es muy agradable, por culpa de un fiebrón que me hizo estar temblando todo el domingo y afrontar un viaje de regreso, sólo en el coche, a base de CocaCola, aspirina, calefacción a tope y bastantes paradas en apenas 400 kilómetros. Los Campeonatos siguieron creciendo en categorías: aparecieron las sub23 femeninas separadas de las élite, y con podios independientes lo que hizo que la mejor del evento, Rocío Gamonal, tuviera que conformarse con el entorchado de las jóvenes, y los veteranos se multiplicaron en 40 y 50.

La presencia del ex presidente de la RFEC, José Luis Ibáñez Arana, marcó Durana 2002, ya que no era nada frecuente que asistiera a actos ciclistas desde su forzada retirada. De hecho, jamás he vuelto a verle en una competición. Deportivamente me quedo con el bronce de Israel Núñez, un polifacético ciclista que ha estado en las selecciones de ciclocross, carretera y BTT, y el primer oro absoluto de Aida Nuño, la gran favorita para pasado mañana.

Decir Sotrondio 2003 es venírseme a la mente las peores condiciones climatológicas que jamás haya vivido en una prueba ciclista. El sábado por la tarde, en plena carrera de féminas, se junto todo: frío, lluvia, nieve e incluso una ventisca que hizo que la carrera se redujera a solo tres vueltas. Aida Nuño se impuso en un sprint con fotofinish ante Nekane Lasa… mientras que su hermano Pablo se llevaba el de masters 30. Y mientras que David Seco seguía sumando, Egoitz Murgoitio se estrenaba en sub23, el gallego Néstor Rodríguez -uno de los ciclocrosistas con más clase que he visto, desgraciadamente retirado por una lesión de rodilla- y un tal Gorka Izaguirre se llevaba la prueba cadete.

Parquesol fue el escenario de Valladolid 2004, otro Campeonato marcado por el frío, aunque en este caso absolutamente seco, con bastante parte del circuito helado, algo nada extraño en aquellas latitudes. No tengo especiales recuerdos de aquella cita -quizá por las muchas veces que iba por entonces a Pucela-, que se saldó con los triunfos de los favoritos: David Seco, Nekane Lasa… e Ismael Esteban.

Por el contrario, aún tengo en mi mente hasta los más mínimos detalles de Busturia 2005, un Campeonato en la patria chica de David Seco y que también homenajeaba a su hermano y menor Paúl, fallecido pocos meses antes. Quizá la presión, quizá un excelente Unai Yus, frustraron el que podía haber sido el sexto título del vizcaíno ante el delirio de sus vecinos. La aparición de la entonces ex rutera Rosa Bravo en categoría femenina -sin que hubiera título junior por insuficiencia de corredoras, como en 2004- o el título cadete del inolvidable Víctor Cabedo fueros otros detalles de este evento, el último organizado hasta ahora en tierras vascas.

Una canción que no me desagrada, “Nada fue un error”, fue el soniquete repetitivo hasta la saciedad de Ribadumia 2006, el último Nacional que viví con el inolvidable Félix Nielfa, que como el presente también coincidía parcialmente con Reyes, y en el que Seco alcanzaba el sexto anillo, igualando al mítico José Luis Talamillo. Ruben Ruzafa se llevaba el título en sub23, iniciando una ‘invasión’ de bikers que se prolongaría algunos años más. Lucía González, en cadetes, sumaba el primero de los ocho títulos que lleva hasta ahora sumados la asturiana, en un vento que registró la inclusión de la categoría ciclomaster, vigente hasta 2011.

Finalizamos esta primera parte de la serie con Alcobendas 2007, un Campeonato del que tengo un recuerdo especial, por la implicación activa y directa que tuve en su organización, con un programa que, básicamente, es el que ahora mismo está implantado que supuso la novedad de trasladar la prueba sub23 al sábado, con el fin de mantener el interés en las dos jornadas. En aquella prueba se impuso David Lozano, inaugurando su reinado que se plasmaría en cuatro títulos en los cuatro años en la categoría, aunque más impactante fue la entrada de José Antonio Hermida, en su estreno ciclocrosero, que dejó con la miel en los labios a Isaac Suárez, que parecía haber perdido su ocasión de oro para ser campeón en la máxima categoría. El doblete de los gemelos Gómez, que casi perdieron el título por el tiempo perdido en entrar juntos de la mano, fue el detalle anecdótico de un Campeonato que se retrasó una semana respecto a la fecha habitual para no coincidir con Reyes y que registró unas temperaturas veraniegas.

(Continuará)

lunes, 2 de enero de 2017

¡Feliz maillot nuevo!

Que los contratos en los equipos ciclistas de carretera sean de 1 de enero a 31 de diciembre es un auténtico contrasentido. Ya lo he dicho tantas veces que me aburre volver a insistir en ello. Los equipos están trabajando en todos los campos desde bastante meses atrás, incluso con concentraciones en las que se simultanean dos tipos de fotos: las que se difunden al momento, con ese potpurrí de maillots que es un atentado a la estética, y las que se guardan hasta el 1 de enero, pocos segundos después de las campanadas, en las que los equipos saturan las redes con sus fichajes embutidos en las nuevas equipaciones. Por no hablar de ‘media days’ en la que los nuevos fichajes, algunos tan mediáticos como Peter Sagan, no pueden ofrecer esa nueva imagen porque se ‘deben’ al antiguo espónsor. O lo que es más grave: que siguen vistiéndose con la ropa del antiguo equipo.

Si la temporada ciclista acaba, salvo excepciones de pruebas secundarias en países periféricos, en otoño, ¿por qué los contratos no se firman, por ejemplo, de 1 de noviembre a 31 de octubre? Ello permitiría que en noviembre los equipos pudieran presentar a sus nuevos fichajes, con sus maillots, de forma escalonada, sucesiva, en unos meses en los que escasean las noticias ciclistas, en vez sufrir este bombardeo de fotos en lo que se ha convertido el 1 de enero… aunque Sagan haya querido esperar a la tranquilidad de hoy para ‘revelarse’.

¿Nos imaginamos a los jugadores del Barça o Real Madrid entrenando todo el verano con las camisetas de sus antiguos equipos y un día señalado antes del inicio de la Liga -por ejemplo, el 15 de agosto- copar las portadas de la prensa con fotos de las plantillas al completo con las nuevas equipaciones o convocar todos ese mismo día ruedas de prensa para presentar a sus fichajes? Pues eso sucede en el ciclismo -incluso en equipos de ‘amateurs’ que no tienen la absurda restricción contractual- y luego nos quejamos.

Y si absurdo es en los equipos de carretera, ya no digo nada del ciclocross: en mitad de su temporada, corredores tan significativos como Wout Van Aert han cambiado de colores: el campeón del mundo presentaba su maillot hace unas semanas, pero no ha podido usarlo hasta ayer, 1 de enero. Y no digo nada de lo que puede significar si conlleva un cambio de bicicleta.

domingo, 1 de enero de 2017

Ocho historias para homenajear a Kubler, el hombre caballo

Fallecido el pasado jueves, a la edad de 97 años, los medios destacaron que Ferdinand Kubler era, hasta ese día lógicamente, el ganador vivo de mayor edad del Tour de Francia. Sin embargo, fue mucho más: no le conocí corriendo, pero sí he podido saber bastante de este peculiar deportista, que vivió en la Edad de Oro del ciclismo midiéndose a rivales como Gino Bartali, Fausto Coppi, Fiorenzo Magni, Louison Bobet, Stan Ockers y sobre todo Hugo Koblet, al que se vinculó fácilmente demasiadas veces por su inicial y nacionalidad.

Pero fue mucho más, y en este primer Uluru de este 2017 quiero rendir mi particular homenaje al ‘hombre caballo’, en ocho pequeñas historias de un gran campeón al que muchos consideraban de la Vieja Escuela, pero que, por su popularidad fuera de las carreteras, simbolizó el nexo con un ciclismo moderno.

¿Águila o Caballo? Fue conocido como el ‘Águila de Adliswil’, su población de residencia, demostrándose que en aquella época no eran demasiado originales a la hora de poner apelativos a los corredores, que todavía no estaban especializados y eran capaces de brillar en todos los terrenos. Pero el animal que verdaderamente había en Kubler era el caballo. Un pura sangre indómito, como su comportamiento en carrera, con un espíritu ofensivo que no siempre le dio los resultados esperados. Además, el caballo era el animal preferido de Ferdi o Ferdy y algunas veces imitaba su relinchar antes de lanzar su ofensiva, para desesperación y crispación de sus rivales, algunos tan serenos como Louison Bobet, que le llamaban simplemente ‘El loco’.

Primer suizo en ganar el Tour. Como a toda su generación, la II Guerra Mundial recortó su carrera y no fue hasta los Tours de 1947 y 1948 donde dio a conocer su temperamento, y aunque ganó tres etapas, no pudo terminar, por el desgaste de fuerzas. En 1950 fue muy distinto: más maduro, pero igualmente ofensivo, dominó en todos los terrenos y ni siquiera el abandono masivo de los italianos puede ser un pero a su victoria. Fue el primer suizo en ganar la carrera gala y gracias a ello comenzó su gran fama, pero no pudo repetir su triunfo en una grande. Al Tour no volvió hasta 1954 y, pese a su declive, fue segundo y ganó el maillot verde. Y en 1955…

La historia del Ventoux. Su última etapa en la ronda gala tenía como protagonista el Mont Ventoux, que se subía como último puerto antes de descender a Aviñón, en un día de calor abrasador. Kübler quiso ser protagonista, con ataque a bastantes kilómetros de la cima. Geminiani le advirtió, “el Ventoux no es un puerto como los demás”, a lo que el suizo respondió: “Tampoco Ferdi es un ciclista como los demás”. Pero Kubler terminaría con una pájara de cuidado, llegando a media hora y abandonando al día siguiente. Nunca quiso hablar mucho de aquella jornada, pero hay quien manifestó que se paró en un bar a tomar una cerveza -no era algo extraño en aquellos días-, que reemprendió la marcha en sentido contrario antes de ser reorientado y que iba repitiendo “Ferdi va a explotar”. Lo que sí está comprobado es que al día siguiente declararía: “Ferdi ha muerto en el Ventoux”.

Pirata y caballero. Mientras que su paisano Koblet era ‘le Pedaleur de Charme’, el símbolo de la elegancia, Kubler era el temperamento, el instinto, el coraje, el todo o la nada. Kubler era un pirata y Koblet un caballero, como escribió acertadamente Jose Alain Frelon, en Le Monde. Pero además, nuestro héroe, durante los momentos de máximo esfuerzo hasta echaba espuma por la boca, por lo que -leyendas del Ventoux aparte- muchos aseguraban que iba ‘cargado’, algo que su longevidad puede haber desmentido. ¿O no? Tampoco importa ya demasiado.

En tercera persona. Sin embargo, el hecho de ser coetáneos y muchas veces rivales en la carretera, de tener caracteres tan diferentes y vidas totalmente opuestas, la relación de las dos K fue bastante cordial, de amistad incluso, y la rivalidad al estilo Bartali-Coppi o Loroño-Bahamontes no tuvo parangón en Suiza. Eso sí, para los periodistas Kubler fue un filón, a diferencia del reservado y comedido Koblet. Sus explicaciones grandilocuentes estaban marcadas por un sello característico: hablar siempre de si mismo en tercera persona. Cuarenta años después, otro gran campeón, navarro por más señas, también fue conocido por otro cambio gramatical característico, el plural mayestático.

Nasone. La segunda gran victoria de Kubler fue el Mundial de 1951, celebrado en Varese, en el mismo frustrado escenario que iba a acoger el de 1939, suspendido por la inminencia de la Segunda Guerra Mundial. Por ello los transalpinos salieron a por todas y estaban especialmente motivados. Pero Kubler -que había sido bronce y plata los dos años anteriores- hizo una carrera muy inteligente, demostrando una vez más que, baladronadas aparte, su cabeza regía perfectamente cuando lo necesitaba, y a la hora de la verdad pudo superar al sprint a la gran baza local, Fiorenzo Magni, a priori mucho más rápido y descansado. Las crónicas de aquella época hablan de un millón de espectadores en el circuito, así como de otro de los epítetos por el que se conocía al suizo, Nasone o Narizotas… algo que no se atrevían con su idolatrado Coppi.

Tres veces mejor ciclista del mundo. En el Giro de Italia no pasó del tercer puesto (1951 y 1952). En cambio, ganó dos veces el Giro de Romandía y el Tour de Suiza (ambas veces en 1948 y 1951), que ya había ganado en su versión reducida del periodo bélico (1942), su primera victoria de importancia, sólo dos años después de su paso al profesionalismo. Pero Kubler no fue solamente un corredor de pruebas por etapas. Al contrario, ya que en las clásicas logró importantes triunfos, aparte de sus tres medallas mundialistas. Por ejemplo, la Burdeos-París, de 1953, en la que se impuso a todos los especialistas de este maratón. Y, sobre todo, su histórico doble doblete (en 1951 y 1952) en la Flecha Valona y Lieja-Bastoña-Lieja, cuando se disputaban seguidas en el mismo fin de semana. Además, fue cinco veces campeón nacional (1948-49-50-51-54). Su constancia y su regularidad le valieron ser reconocido oficiosamente en tres ocasiones como el mejor ciclista del año, con la Challenge Desgrange-Colombo (1950-52-54).

Ferdi National. Sin embargo, el apodo con el que probablemente se sintiera más identificado fue el de ‘Ferdi National’, algo que le ratificaba como un héroe nacional para sus compatriotas. Desde su retirada en 1957, fue el icono publicitario más común en Suiza, y en 1983 fue elegido como el deportista más importante de la historia en la Confederación Helvética. Ya con 14 años le dijo a su padre que quería ser ciclista profesional para salir de la pobreza, que como otros muchos se curtió como repartidor, en este caso de pan, y que muchos años después reconocía que “fui campeón porque fui pobre”, aunque también bastante tacaño: “Ferdi va en tercera porque no hay cuarta”, dijo una vez sobre sus viajes en tren. Hasta su reciente muerte fue todo un símbolo aunque, desgraciadamente, no he podido encontrar ningún libro o película dedicado a su figura, aunque sé que Hanspeter Born escribió algo sobre él, a diferencia de su paisano Koblet, cuyo trágico final convirtiera su vida en más cinematográfica que la del propio Ferdy, que como dijo su viuda "murió pacíficamente con una sonrisa en la cara. Se quedó simplemente dormido".

viernes, 27 de noviembre de 2015

La nueva Dimension del ciclismo africano

La selección del Dimension Data como decimoctavo equipo World Tour ha sido recogida de forma entusiasta por casi todo el ciclismo mundial, por lo que significa el hecho de que estemos ante el primer equipo de filiación africana en la élite de nuestro deporte.

Titulares como “Día histórico para el ciclismo” o “La UCI se rinde ante la emergente África” representan lo que sienten –sentimos- todos los aficionados. Pero la emoción de esta indudable buena noticia no debe hacernos perder el norte de varias realidades no tan emocionantes.

La primera de ellas es que la demanda de formaciones World Tour está muy por encima que la oferta, desgraciadamente. Por ello entró el IAM Cycling hace un año y por ello se ha invitado ahora al Dimension Data, cuando la barrera de las exigencias está muy por debajo que hace unas temporadas… y del estándar que se había fijado la propia UCI. Ello no quiere decir que el equipo de filiación sudafricana no se lo merezca, por sus éxitos deportivos, por el trabajo de Doug Ryder, e incluso por programas paralelos que buscan sobre todo incrementar el uso de la bicicleta en África, entendiéndola como una forma de vida en el más amplio sentido de la palabra. La lectura del fenomenal ‘La tierra de las segundas oportunidades’ nos puede dar muchas pistas en este sentido.

Todo ello es mérito del MTN-Qhubeka cuya estructura ha heredado el nuevo Dimension Data. Pero está por ver si prevalece la misma filosofía. La entrada de Marc Cavendish y sus guardaespaldas le da un nuevo carácter al equipo, más internacional y sobre todo más triunfador, como reclamaba el propio patrocinador. Y quizá menos africano, con un plantel en el que se ha reducido a doce el número de corredores del continente y cuyo papel será, en principio, bastante más secundario. Las palabras de ‘Cav’, “con toda honestidad, veo al equipo convertirse en el más grande del ciclismo profesional en pocos años”, muestran a las claras esa dualidad, ¿incompatibilidad?, africanidad-internacionalismo.

Por otro lado, por mucho que proyectos como éste, el ya mencionado del Team Rwanda, y otros similares en buena parte del continente, África no es, ni mucho menos, una potencia emergente en el ciclismo. Es un trabajo más a largo que a medio o corto plazo, que puede dar frutos aislados, pero que tiene importantes, y preocupantes, lagunas, comenzando con la mentalidad, como podemos leer en el libro de Tim Lewis. El nacimiento del primer WT australiano se produjo bastantes años después de estar cansados de ver ‘aussies’ en los podios de las principales carreras. Y en Sudamérica, por ejemplo, aún ni se vislumbra esta opción, cuando por tradición o presente, países como Colombia ya deberían estar en la máxima categoría mundial. Solamente que no tienen ni un Ryder ni el patrocinador necesario.

Insisto, la presencia de Dimensión Data, vista como equipo africano, en la élite debe ser motivo de satisfacción para todos, pero sin perder nunca la perspectiva de lo que significa y de lo que puede cambiar. Es más, desde mi modesto punto de vista, el fichaje de Louis Meintjes por Lampre puede ser mucho más significativo para el ciclismo africano.

viernes, 20 de noviembre de 2015

Del bicifútbol de Sagan al Mundial de ciclobol

Estas imágenes de Peter Sagan jugando al fútbol con su bicicleta de carreras, en una exhibición en la fábrica de Sportful junto al ‘malabarista’ Vittorio Brumotti, no sólo fueron virales hace un par de semanas, sino que transcendieron a numerosos medios informativos que hablaban de las habilidades del eslovaco en bici-fútbol, al que se calificaba como “un deporte que ya existe”.

Cierto, aunque la denominación no es tan descriptiva como ‘bici fútbol’, sino que en realidad se llama ‘cycle-ball’ o castellanizado en ciclobol, pese a que en nuestro país la práctica sea casi nula. Y, además, es una disciplina que está integrada en la UCI, aunque algún ex presidente de la RFEC, hace ya muchos años, no lo supera y dirigiera a un periodista hacia el organismo que dirige Ángel Villar.

Es más, esta modalidad ciclista vive este fin de semana su Campeonato del Mundo, concretamente en la ciudad malaya de Johor Bahru, englobando las dos disciplinas del ciclismo en sala: el ciclismo artístico –básicamente hacer una serie de figuras individualmente o en dúo, ya que la modalidad de equipos se dejó de practicar- y el mencionado ciclobol.

¿Y por qué en Malasia? Simplemente porque es una de las potencias mundiales de esta disciplina, también extendida en países asiáticos como Japón o Indonesia, aunque su epicentro esté en Centroeuropa, especialmente en Alemania, Suiza, Austria o República Checa, donde los pabellones se llenan para ver los partidos bicifutboleros… aunque no juegue Sagan.


Este pequeño resumen de la Copa del Mundo -que también existe esta competición- nos muestra la habilidad de los verdaderos ciclobolistas y sus máquinas, que no tienen nada que ver con la montura que llevó el campeón del mundo en su exhibición.

domingo, 27 de septiembre de 2015

Así será el Mundial de ciclismo urbano

Una de las grandes novedades de las reuniones que ha celebrado la UCI durante este Mundial de Richmond ha sido el anuncio de que habrá un Mundial de ciclismo urbano a partir de 2017, aunque aún se desconoce la sede.

¿Y qué incluirá este Mundial? De momento, va a englobar a tres disciplinas de origen muy distinto, pero que pueden tener en una ciudad el mejor de los escenarios. Por un lado, el trial, una especialidad que desde Sierra Nevada 2000 ha ido vinculada al BTT, algo que parece lógico, aunque en los últimos tiempos han primado los recorridos con obstáculos artificiales en lugar de los naturales, por lo que su nuevo destino ‘urbano’ no está reñido con la lógica. Incluso las exhibiciones suelen ser en centros comerciales, como este vídeo de Benito Ros.


Por otro, el XCE, el eliminator que en principio se concibió como una revancha del cross country (XCO), dentro del mismo Mundial. Sin embargo, al programarse en los días anteriores ha dejado de tener interés –por el posible riesgo de lesiones en caídas o enganchones- para los verdaderos especialistas del mountain bike campestre. De hecho, su desaparición de los programas de la Copa del Mundo parecía una condena a medio plazo, como está sucediendo con el 4X. Además, los recorridos naturales han dado paso a trazados artificiales, con escaleras, pasos estrechos… por lo que ha encontrado en el hábitat urbano un medio ambiente mucho más favorable.



Y en tercer lugar, el ‘freestyle’, al que me niego a considerar como parte del BMX, salvo en el uso de monturas parecidas. Se trata de una vieja aspiración de la UCI la integración de esta disciplina. Aún no hay reglamentos, ni otras regulaciones, pero se han están dando pasos agigantados para esta próxima integración. Y desde luego, pocos ciclismos tan urbanos como éste.


Aún queda otra disciplina más, también nacida y crecida en las calles de las poblaciones, especialmente en Estados Unidos, aunque ya difundida por medio mundo. Me refiero al ciclismo con ‘fixies’, representado perfectamente por ese circuito ‘Red Hook’. De momento, esta especialidad no estará en el nuevo Mundial, aunque me consta que se están dando pasos agigantados: las distancias son lejanas, pero ya no parecen insalvables.

Y puestos a soñar, ¿por qué no un descenso urbano para completar, aunque en este caso se requiera una ciudad más bien empinada, como Lisboa?

lunes, 21 de septiembre de 2015

La Burbuja de Ponferrada palidece ante el Richmond Convention Center

Si uno de los puntos fuertes del Mundial de Ponferrada fue su famosa Burbuja, es decir, la concentración en una zona bastante reducida, pero en diferentes edificios, de toda la infraestructura del Mundial, Richmond 2015 se ha superado, ya que en solamente uno –realmente dos, pero conectados por varias pasarelas-, el Richmond Convention Center, ha ubicado todo, absolutamente todo lo inimaginable en relación con el trabajo administrativo de un Campeonato del Mundo.

En primer lugar, el centro de acreditaciones, que normalmente suele estar en un lugar relativamente aislado para facilitar la llegada de personas aún sin credencial, también se ha ubicado en este edificio, facilitando un contacto que en anteriores ocasiones era bastante incómodo entre dichas operaciones y otras en relación con la Permanente o la Oficina de Prensa. En cambio, en este Mundial se produce la paradoja de que han repartido muy pocas acreditaciones de vehículos, pero es fácil llegar sin ellas hasta el mencionado Richmond Convention Center.

Sin embargo, el ‘no va más’ es el podio indoor que se ha instalado en una inmensa sala de este recinto ferial. En principio resulta un poco extraño, incluso agobiante, y aunque los pronósticos no dan lluvia en los próximos días –hoy si había una alta posibilidad, aunque al final las nubes no han descargado- no está de más recordar el aguacero que sufrimos en el último protocolo de Ponferrada. Supongo que en Qatar no será necesario… pero lo mismo se sienta un precedente para otras pruebas ciclistas de climatología más complicada.

En dicha sala, inmensa por otro lado, podemos encontrar toda la venta de merchandising mundialista –no los típicos tenderetes callejeros de otros eventos, sino una verdadera exposición tipo ‘El Corte Inglés’-, de otras entidades relacionadas con el evento, como ese ‘Virginia Is For Lovers’ del que ya hablaré otro día, la propia Federación Estadounidense de Ciclismo,  y naturalmente el ‘adelanto’ de Qatar 2016, con todo lujo de detalles.

Por último, la futbolización del ciclismo en los Mundiales es cada vez más evidente, ya que los corredores tienen que pasar al terminar, sí o sí, por una inmensa zona mixta, sin poder salir en contradirección o tener otras escapatorias para huir de la zona de llegada. Eso sí, siempre quedará a su voluntad hacer o no declaraciones. Podio, conferencia de prensa y control, a continuación, y en muy pocos metros.

Y para colmo, el hotel oficial de la UCI –el Marriot- justo al lado del Convention Center y  de la propia línea de llegada. ¿Alguien da más o hablamos después de Qatar?

lunes, 7 de septiembre de 2015

De la campeona más polifacética a las más simpáticas

Es curioso que lleve toda la vida oyendo a un montón de directores decirles a sus ciclistas que se centren sólo en la carretera, que no malgasten energías en la pista, en la que no van a aprender nada, ni menos aún el ciclocross, peor aún por el riesgo de lesiones. Y del BTT, ya ni hablo: ¿eso es ciclismo?

Las chicas han sido el último reducto de esa anti-especialización, bien por no tener un calendario tan amplio, bien por su condición amateur -para bien o para mal- que les permite correr lo que les apetece, sea carretera, pista, BTT, CX… o incluso el Red Hook: echad un vistazo a la participación de este fin de semana en Barcelona.

Sin embargo, la mentalidad del ‘uniquismo’, es decir, la de la especialización, la de no dispersar energías, también está llegando a las féminas. En algunos casos puede ser una apuesta interesante de cara al futuro. Eso parecía hasta…

…lo que hemos visto hacer a la francesa Pauline Ferrand-Prevot, campeona del mundo de carretera, ciclocross y mountain bike en apenas doce meses. Y no es porque sea una casualidad, ya que a las tres disciplinas se ha dedicado con una cierta intensidad, incluso simultaneando ruedas finas y anchas. De hecho, su gran objetivo es ser campeona olímpica en Río en ambas disciplinas, aprovechando los diez días que hay entre las competiciones.

La joven campeona francesa puede haber sentado un importante precedente en esto, aunque sea su clase la que en definitiva ratifique sus polifacéticos éxitos.

También espero que hayan abierto un camino estás jóvenes: “El paso de las chicas de la Comunidad Valenciana por #PistaGalapagar". Nuestro deporte evoluciona y no sólo en lo que es la competición, sino fuera de ellas y la prueba es este simpático vídeo, que protagonizan Marina Cerezo, Empar Fèlix, Esperanza Paredes, Cristina Soler, Isabel Ferreres, Sandra Alonso y Melisa Gómiz. Tanto es así que me gustaría ver pronto una segunda parte o algún otro equipo hacer algo similar.

martes, 1 de septiembre de 2015

Ainara Elbusto, la desconocida reina mundial del ciclismo

Una de las pocas ausencias femeninas –pero a la vez bastante importante- en el pasado Campeonato de España de pista fue la de Ainara Elbusto. La navarra había tomado parte en todos los Nacionales absolutos desde 2008, pero esta temporada está más centrada en la carretera –ha llegado incluso a correr la Emakumeen Bira y el Tour de Bretaña con la selección-… y con las fixies, en el circuito mundial Red Hook Crit Series, cuya general ganó en 2014 y lidera en esta temporada, a falta de las pruebas de Barcelona –el próximo sábado- y Milán.

De hecho, este dominio –sin olvidar la espectacularidad y combatividad que muestra en todas sus actuaciones- puede traducirse en sea una de las reinas del ciclismo mundial, aunque posiblemente la más desconocida de todas. Como reconoce con sinceridad “ya gané la general el año pasado y la repercusión mediática no fue muy grande”. De hecho, se trata de una de las pocas disciplinas que se encuentra al margen de la UCI y las perspectivas de acercamiento no parecen inmediatas, aunque la ciclista navarra considera que “los organizadores de Red Hook no es que huyan de la UCI, sino que el sistema que ellos utilizan lo hacen pensando en apoyar a los deportistas, pero creo que esto va a más y en un futuro muy próximo podríamos tener un campeonato nacional. En este tipo de pruebas tienen el respaldo de fuertes casas comerciales y comparado con lo que estamos acostumbrados en España, consideramos que son buenos premios”.

Los comienzos de Ainara fueron, como suele suceder en este tipo de situaciones, por casualidad. “Me enteré por Facebook y recibí una invitación para ir a correr a Barcelona en 2014. Se lo comenté a Héctor –Rondán, su director en Reyno de Navarra- y me dijo que podía ir muy bien”. Y tanto, ya que ganó la prueba. “Por ello fui a Milán donde tuve una fuerte caída, pero terminé segunda, con lo que gané la general”. Este año se lo ha tomado con absoluta dedicación. “El Red Hook 2015 consta de cuatro carreras, de las cuales he ganado las dos primeras, en Nueva York y Londres. Si en Barcelona y Milán, que son las dos que restan, consigo hacer entre las cinco primeras, creo que volvería a repetir triunfo”.

Aunque reconoce que “para competir en estas pruebas tienes que tener cierta habilidad, al ser bicicletas sin freno y por ello la práctica en los velódromos es importante”, también considera que “no tiene nada que ver con el ciclismo de carretera ni el de pista. Son circuitos de aproximadamente 1.200 metros. Primero tienes 20 minutos para hacer una vuelta rápida que determina las posiciones de salida, y que está premiada por lo general con 200 dólares. Por la noche se disputa la prueba y la primera vuelta tiene una dotación económica variada; a mitad de carrera hay otro sprint puntuable con premios en especie. Y luego está el sprint final que tiene un premio que ronda los 500 dólares y una bicicleta de pista. En chicas hay corredoras americanas y europeas que corren en equipos de ruta. En chicos también hay gente de la pista y de la ruta, de equipos amateur e incluso continentales”.

Por si os interesa algo más este tipo de ciclismo y, sobre todo, ‘ayudar’ a Ainara Elbusto –líder con 79 puntos, frente a los 57 de la estadounidense Kacey Lloyd y los 52 de la francesa Fleur Faure- a alcanzar ese reconocimiento que se merece, os recordamos la cita del próximo sábado en el Parc del Fórum de Barcelona, donde estarán también corredores como Luis Junquera –segundo en Nueva York y octavo en la general, por cierto-, Daniel Ania, Alejandro Kim las hermanas González, Sandra Jorda o Itsaso Ahechu, ciclistas polifacéticos que han destacado en otras disciplinas.

domingo, 23 de agosto de 2015

Un Campeonato de Europa de pista completamente desapercibido

Aunque el inicio de la Vuelta a España ha monopolizado el interés ciclista en este fin de semana, hay muchas más pruebas en todo el mundo. Y no sólo de carretera, sino de BTT -¡suerte Pablo!- o incluso de pista. En este caso, quiero referirme al Campeonato de Europa de derny, que se ha celebrado en la localidad alemana de Hannover, con triunfo del belga Kenny De Ketele y con el español David Muntaner en undécima posición, como segundo de la final B, y con varios campeones del mundo de pista más en liza. Aunque a fuer de ser sinceros, me temo que este tiempo de competición pasaría totalmente desapercibido bajo cualquier circunstancia en nuestro país.

Si se conoce a la ‘derny’ por algo –por poco, esa es la verdad-, es por ser esa motocicleta que marca el ritmo ‘in crescendo’ durante las primeras vueltas de un keirin antes de que los velocistas lancen el sprint. Una máquina cuyo nombre proviene del ex ciclista Roger Derny, que fabricó el primer modelo en 1938, basando su movimiento en una combinación del motor de 90 cc y del pedaleo, lo que le permite una aceleración y una deceleración gradual, idónea para poder marcar el ritmo al ciclista que se sitúa detrás.

Pues bien, también hay carreras de fondo en las que cada pistard hace equipo con un motorista que marca el ritmo con el fin de restar rozamiento y posibilitar unas mayores velocidades –cercanas a los 60 kilómetros por hora- al ciclista, que debe mantener un contacto fluido con su conductor a la hora de planificar ataques y momentos de descanso, lo que no resulta nada fácil con el ruido de las motos. Reconozco que nunca he visto en directo una competición de este tipo, aunque sí tuve la suerte de ‘locutar’ una similar en el Palma Arena hace un par de años, donde había bastante tradición con carreras de este tipo y del ‘hermano mayor’, el medio fondo tras moto- resultó espectacular.

No deja de ser paradójico que la UCI no regule como tal esta tipo de carreras, cuando son muy habituales en Centroeuropa, tanto como pruebas independientes, como en el transcurso de los ‘Seis Días’, aunque en este caso el tandem piloto-ciclista suele estar vinculado al azar. Gran Bretaña puede considerarse el paraíso de las ‘Derny Races’, habituales en las ‘Revolution Series’ y en citas específicas como la ‘DernyFest’. Incluso hay un Campeonato nacional para ambos sexos que se han adjudicado ciclistas como Luke Rowe, Laura Trott o la velocista Vicky Pendleton, por partida doble.



La UEC recuperó este Campeonato en el año 2000, y en el palmarés, aparte de De Ketele –que ya había ganado en 2009-, encontramos a Davide Vigano, Elia Viviani, Jesper Morkov o el propio Bradley Wiggins.

Muntaner reconocía que “la experiencia ha estado muy bien, aunque me falta experiencia, saber correr. En la semifinal salí muy fuerte y lo pagué al final, pero en la final me ha ido mejor. Es un buen entreno para la madison, y que ojalá pueda repetir otro año, pero preparándolo mejor”.

Y para los que crean que la derny es propia exclusivamente de los velódromos, tenemos que recordar una carrera mítica tristemente desaparecida como la Burdeos-Paris en la que algunos de los tramos se recorrían tras la motocicleta, con el fin de aguantar los más de 500 kilómetros de la prueba. Por cierto, el ‘doblete’ Dauphiné Liberé - Burdeos-París que realizó Jacques Anquetil en 1965 sin apenas descanso entre ambas pruebas está considerado como una d elas grandes gestas de la historia del ciclismo.

jueves, 13 de agosto de 2015

Arcas, Pedrero… y otros granos muy diferentes

Después de leer ayer en Biciciclismo, la información sobre el paso a profesionales de Jorge Arcas y Antonio Pedrero, como los últimos ‘granos de la factoria Galibier’, en esa incansable labor que ha llevado a más de tres decenas de ciclistas a la máxima categoría desde 1993, no puedo sino hacer un par de reflexiones sobre ambos… y sobre todo de otros militantes del equipo navarro –por centrarme solamente en un equipo, aunque sea un ejemplo extensible a casi todo el pelotón nacional- que desgraciadamente tendrán muy complicado el acceso a la máxima categoría.

A pesar de que no tengo muchos admiradores precisamente por aquellas tierras, me alegro profundamente del ‘salto’ del ciclista altoaragonés. Por el padre, por esa gran labor que realiza al frente del C.C. Sabiñánigo, y por el hijo, porque no es nada fácil estrenarse en la máxima categoría nada menos que con el Movistar, con un World Tour. Es más, posiblemente sea el único español en esta situación en 2016. Y sobre todo siendo ya élite, con lo que franquea esa barrera de edad que muchos ya comienzan a ver peligrosa de cara a la promoción, aún cuando en estas cuestiones de madurez cada corredor sea un mundo.

Pero también me alegro porque, a pesar de ser el número dos del ranking nacional –por detrás del ya promocionado ‘Chava’ Angulo-, Arcas no parecía tener esa vitola de corredor predestinado al profesionalismo por sus éxitos. Lo suyo ha sido cuestión de trabajo silencioso, muchas veces incluso oscuro, de progresión sin prisa pero sin pausa, de aprender el oficio día a día, año a año. Eso sí, su trayectoria en 2014 y 2015 le termina de avalar para ese merecido puesto en la élite mundial. ¡Ojalá fuesen más!

Posiblemente su compañero Pedrero parecía tener más boletos en esa lotería que es siempre el pase a profesionales, por su clase, lo que le hizo ser un fijo con la selección, incluso por su espectacularidad, aunque su trayectoria se cortó con varias lesiones el año pasado, que no le han impedido mostrarnos momentos realmente espectaculares en la presente campaña, como esa exhibición en la Clásica de Torredonjimeno, precisamente en compañía de Arcas.

El de Terrassa también ha logrado ese objetivo último, y ya se ha estrenado en la máxima categoría con los colores del Inteja MMR ganando una etapa en Guadalupe. Un equipo modesto, pero digno, aunque desgraciadamente como sucede con casi todos los continentales, sin una continuidad de calendario y sin la posibilidad de medirse ante los mejores. Su carrera a partir de ahora será muy diferente a la del oscense y cada prueba debe ser una reválida para intentar conseguir una plaza en el pelotón profesional, de mantener ya una continuidad y, quien sabe si algún día poder militar en el World Tour. Difícil, muy difícil, pero no imposible.

Pero en el Lizarte-y desde luego en todo el pelotón nacional, insisto- hay otros ‘granos’, corredores que hace una década o dos, habrían llegado a profesionales sin problemas. Posiblemente el caso más claro sea el de Rafael Márquez –número tres del ranking nacional élite, ojo-, ciclista que aúna veteranía, oficio… y capacidad de victoria, aunque también tendríamos que señalar a ese ‘Curro Romero’ canario, Santi Ramírez, escalador a la antigua usanza y que en otro tiempo habría sido una verdadera ‘perla’.

Hoy en cambio, no dejan de ser granos… que se pierden entre los pedruscos del camino. 

domingo, 9 de agosto de 2015

Mi sueño: ganar un Mundial y correr unas Olimpiadas

Mi sueño: ganar un Mundial y correr unas Olimpiadas. Así se manifiesta Pablo Rodríguez en la web del programa de becas ‘Podium’, con dos objetivos que así, a priori, no parecen tan lejanos en el tiempo.

Porque para un hombre que ya ha ganado este año los Campeonatos de Europa, con ese dominio que sólo evidencian los elegidos, un Mundial no es una carrera tan diferente: el pasado 26 de julio en Chies d’Alpago (Italia) estaban casi todos los que van a ser sus rivales en Vallnord (Andorra). Apuntemos la cita, el viernes 4 de septiembre, a partir de las 15,00 horas.

Y porque estar en Río 2016 –el término Olimpiadas como sinónimo de Juegos Olímpicos me sigue chirriando aunque la RAE lo haya autorizado en una decisión ‘de las suyas’- no es una cuestión que dependa de él, sino de la competencia que puede encontrar en los sempiternos –y siempre excelentes profesionales- José Antonio Hermida, Carlos Coloma y Sergio Mantecón, por no hablar del pujante David Valero. Hay “solamente” tres plazas y el orden jerárquico manda a día de hoy, pero… Y si no es en 2016, seguro que lo será en 2020 y 2024, como poco.
 
De momento, pongámonos en la piel y en la boca del orensano, y señalemos un sueño más: ser el segundo español, tras su admirado y vinculado Hermida, en ganar la Copa del Mundo sub23.

Hoy en Windham (Nueva York) ha dado el penúltimo paso, consolidando su liderato con 310 puntos, por delante del francés Titiouan Carod, segundo con 292 y del suizo Lars Foster, tercero con 258. El desenlace lo viviremos el domingo 23 de agosto en Val di Sole (Italia), un escenario que trae grandes recuerdos al BTT español… y que ojalá sume uno más.

miércoles, 5 de agosto de 2015

Vídeo vertical: de aberración a oportunidad

Si las pantallas de televisión o los monitores de ordenador son horizontales, ¿a qué viene esa aberración, esa irreverencia, esa moda, esa ‘gilipollez’, de hacer vídeos verticales? Pues sencillamente a qué el móvil también es vertical, lo mismo que las tablets, y aunque ambos artefactos –los más comunes hoy en día como ‘puerta’ de acceso a Internet- puedan girarse, lo cierto es que su posición natural es la vertical, aunque nos pese. Y tendremos que adaptarnos. Más temprano que tarde.

Por mucho que dicha realidad tecnológica sea evidente, lo cierto es que son muy pocos los que aceptan de buena gana los vídeos verticales. En mi caso, tengo que reconocer que he pasado de ser un ‘hater’, a comprender su auge y  entender su difusión, a finalmente a admitir que es posible que sean más interesantes que los convencionales apaisados en determinados momentos: lo que algunos marketinianos llaman oportunidad. Y no lo digo sólo por el hecho de que aplicaciones como Merkat o Periscope –el vídeo directo en Twitter, un sector con mucho futuro en cuanto mejore su integración- hayan apostado decididamente por esa configuración.

La mejor comparación es la de la fotografía, una tecnología que también nos permite tanto el diseño horizontal como el vertical, por mucho que la cámara sea apaisada. Es más, muchos programas de retoque o edición nos dan una interesante pista al denominar a estos formatos, respectivamente, ‘landscape’ (paisaje) o ‘portrait’ (retrato). Pues eso, si queremos grabar algo similar a un paisaje, la toma horizontal se impone. ¿Pero si es un primer plano, una entrevista, por ejemplo, por qué no recurrir a la toma vertical, por muy irreverente y rompedora que sea?

Trasladándonos al mundo del ciclismo, un sprint masivo ‘requiere’ una fotografía horizontal para captar todos los detalles… salvo que nos centremos exclusivamente en el vencedor, momento en el que solemos cambiar la posición de la cámara hacia la verticalidad. ¿Por qué no podríamos hacer lo mismo con la grabación en vídeo?

Quizá el problema sea combinar en una misma grabación tomas horizontales y verticales ya que las bandas negras laterales afean hasta extremos inadmisibles el contenido final cuando se adapta al monitor apaisado. ¿Pero si todo el contenido es vertical sin que exista dicha ‘ofensa’, manteniendo una lógica estética y argumental? Ya hay documentales, películas e incluso festivales que han apostado por esta nueva ¿narrativa?



El día que se pueda girar la pantalla del ordenador o de la TV (como sucede ahora con tablets o teléfonos) seguro que se avanza bastante más que con un montón de charletas tan improductivas como ésta, aunque me haya quedado bien a gusto con esta diatriba. Y seguro que dentro de poco podréis ver el primer vídeo vertical ‘made in Roman’.

lunes, 3 de agosto de 2015

Nadie podría inventarse un ciclista como Sevilla

“Nadie podría inventarse una ciudad como Sevilla” es una frase del escritor Arturo Pérez-Reverte en el preámbulo de la novela 'La piel del tambor' que me viene como pintada para transformarla en “Nadie podría inventarse un ciclista como Sevilla”.

Nunca he ocultado mi admiración hacia Paco Mancebo, por su profesionalidad, por la ilusión que destila, a sus casi 40 años, por la combatividad que demuestra en cualquier tipo de prueba, sea en carretera, en BTT-maratón… o en donde le dejen. De Oscar Sevilla no he hablado tanto, aunque es el ‘alter ego’ del abulense, algunos meses más joven, igual de injustamente tratado por la vida ciclista… y felizmente recuperado con una trayectoria al principio nómada como la de Mancebo y posteriormente plenamente asentada en su Colombia de adopción.

Hablé con el ‘Niño’ hace unas semanas, antes de la prueba en línea de los Nacionales de Cáceres. Fueron apenas cinco minutos, pero en cada palabra que emitía se transmitía la ilusión, la profesionalidad, la satisfacción por seguir siendo ciclista. Pero sobre todo el orgullo de ser un ‘mentor’ para la joven y prolífica generación de ‘escarabajos’, a los que ha podido transmitir su experiencia y muchos conocimientos en aspectos como entrenamiento o nutrición, y a los que está convirtiendo en mejores corredores… pero a los que derrotaba en las dos últimas ediciones de la Vuelta a Colombia, algo que nadie se tomó mal porque Sevilla es ya un colombiano más. De hecho y de derecho. Ahora, con una nueva edición en marcha desde ayer, nada mejor que apostar por el triplete. Por supuesto, por el de Ossa de Montiel, pero también por el propio ciclismo colombiano.

Sin embargo, de todas las frases que intercambiamos, y como digo, emanando satisfacción, me quedo con una, aunque posiblemente no fuera así de textual: “Son los malos momentos los que te hacen progresar”. Por ello, nadie mejor que Oscar Sevilla para iniciar esta nueva etapa de Uluru.

sábado, 30 de mayo de 2015

Sheyla Gutiérrez gana en Francia: denle bombo

Hace unos minutos, Sheyla Gutiérrez ha conseguido la victoria en el Gran Premio Plumelec. No es sólo el primer triunfo internacional de una corredora española esta temporada, sino que hay que remontarse hasta 2008, como recuerda @MiCiclismo, para encontrar un triunfo de una ciclista nacional en una prueba del calendario UCI.

Y no ha podido ser otra que la riojana, la estandarte de esa nueva generación por su valentía, por su lucha sin complejos, por sabes lo que quiere y cómo lo quiere, como viene demostrando en estos últimos años. Y tras ella, vienen otras corredoras que no la desmerecen, como pueden ser Lourdes Oyarbide, Cristina Martínez, Eider Merino, Alicia González o Rocío del Alba García, y que pronto se sumaran a ese elenco de elegidas. Y me fastidia no poder poner en esta lista a Irene San Sebastián, que en muchos sentidos fue la pionera.

Y siguiendo recopilando frases de nuestros tuiteros más entusiastas en lo que se refiere al ciclismo femenino, en este caso @ElPeloton, solamente me queda compartir el ‘denle bombo’, y felicitar a @Sheyarcoiris y a @LointekTeam por esa puerta que acaban de abrir.

lunes, 4 de mayo de 2015

Y Europa se quedó sin pista esta Copa del Mundo

Tras el anuncio realizado este fin de semana por la UCI desvelando la tercera sede de la Copa del Mundo de pista 2015-16, Hong Kong, por primera vez el máximo circuito internacional de esta disciplina no tendrá ninguna parada en Europa ya que la ciudad china con ese extraño estatuto especial –que le permite comportarse como una segunda selección china en los Mundiales- se une a otra sede novedosa como Cambridge (Nueva Zelanda, no Gran Bretaña) y a la única con una cierta tradición, la colombiana Cali.

El descubrimiento de nuevas sedes viene siendo una constante en la UCI en los últimos años, lo cual no debe ser nunca valorado negativamente. Sin embargo, lo preocupante es que ninguna de las ciudades o velódromos que se han sumado al circuito internacional en los últimos años ha tenido continuidad. Por ejemplo, Pruszkov (Polonia), Astana (Kazajstán), Glasgow (Gran Bretaña), Minsk (Bielorrusia), Pekín (China), Seúl (Corea del Sur), Guadalajara y Aguascalientes (México), Apeldoorn (Países Bajos) o incluso Anadia (Portugal). Por no hablar de Saint Quentin (Francia) o incluso Londres, aunque el velódromo olímpico acogerá esta temporada el Mundial, allá por el mes de marzo.

Más grave aún es que todas las sedes tradicionales hayan desaparecido también. Hablamos de Manchester (Gran Bretaña), Copenhague (Dinamarca), Moscú (Rusia), Berlín (Alemania), Burdeos (Francia), Los Ángeles (Estados Unidos), Sydney y Melbourne (Australia), incluso Atenas o Palma de Mallorca, un velódromo perfectamente recuperable.

Posiblemente sean más los que agradezcan que la Copa del Mundo 2015-16 esté ya cerrada a seis meses vista que los que se planteen que algo falla gravemente si no se puede cerrar ni una sola sede en Europa. Y si a esto le unimos los experimentos en el programa competitivo, las perspectivas de este ciclismo no dejan de ser muy negativas, por mucho que cada año tengamos momentos espectaculares gracias, como siempre, a los deportistas.

jueves, 23 de abril de 2015

De un móvil no nace un fotógrafo, pero sí alguien molesto y peligroso

Este vídeo de Eurosport nos muestra claramente que la mayor parte de los accidentes causados por los espectadores han sido por estar en una mala posición, bien para ver más de cerca de los ciclistas, aunque sea unos centímetros, bien para captar un documento gráfico irrepetible en forma de fotografía (léase capricho personal). Un problema que se ha incrementado considerablemente en los últimos años con la democratización de la fotografía, es decir, con que cualquier aficionado dispone de un móvil, incluso una tablet, para hacer esa foto o grabar un vídeo.



La necesidad de pegar el ojo al visor suponía que la máquina fotográfica tradicional hiciera un todo con el cuerpo. Pero con los móviles, no es necesario y el riesgo se incrementa al sacar a destiempo un brazo que el ciclista no espera y no puede esquivar. O peor aún con los ‘selfies’, ya que el ‘artista’ ni siquiera ve al ciclista al situarse de espaldas a él. Y en el caso de los vídeos, el tiempo de riesgo se multiplica considerablemente. De los palos para ‘selfies’, mejor ni hablar: todo lo que se diga de ese artefacto diabólico es poco.

Las cámaras de los móviles han mejorado mucho, pero siguen adoleciendo de dos fallos principales. Por un lado, el zoom es digital, no óptico, por lo que la calidad disminuye ostensiblemente en imágenes lejanas. Por otro, la velocidad: es muy difícil, a veces imposible, recoger adecuadamente el movimiento. Y los ciclistas, qué casualidad, se mueven. A estos dos factores técnicos condicionantes se le une uno más de carácter personal: buena parte de estos aficionados no tienen ni idea de leyes de encuadre fotográfico o de posición, por lo que más que fotografías lo que se producen son verdaderas vergüenzas, eso sí, personales e irrepetibles.

Pero aparte del peligro real para los corredores, y todo ello para obtener una imagen de ínfima calidad, buena parte de estos aficionados foteros se creen que tienen el derecho absoluto a la hora de elegir una posición para plasmar sus aberraciones. Y cualquier fotógrafo profesional debe tenerlo en cuenta no sea que se le ocurra taparle su visión y reciba un empujón –como me pasó en Valladolid ante un fulano que me recriminó quitarte la visión a su ‘costilla’- o cualquier tipo de improperio. Por no hablar de la aparición espontánea del brazo, de la mano y del móvil que te joda irremisiblemente tu trabajo. En las ceremonias protocolarias, incluso, la existencia de una zona reservada para fotógrafos no es garantía de que se te cuele cualquier inclusero con pretensiones, o que los aficionados que estén detrás te pidan o te exijan acaloradamente –si es con buenas maneras, se abren casi todas las puertas- fotografiar a su retoño... que posiblemente llegue a vislumbrarse con un poco de imaginación en el contraluz de la imagen entre las cabezas de todos los presentes.

lunes, 13 de abril de 2015

El tren que se llevó por delante a toda una carrera

Con el cuerpo en Jerez, pero con los ojos puestos en el Valenciaga y en Zamora, una oreja pendiente de Valladolid y la otra de Montemayor, tardé muchas horas en enterarme de lo que había sucedido en Roubaix, tanto en lo deportivo, con la victoria de Degenkolb, como en lo extradeportivo, con ese penoso incidente de los corredores saltándose un paso a nivel cerrado, una de las imágenes menos edificantes de este deporte que he visto en mucho tiempo, a pesar de que ha quedado como poco más que una simple anécdota. De ahí que no ‘saltase’ en Twitter.

Normalmente los ciclistas son siempre los grandes perjudicados de los errores de terceros en el ciclismo –sin ir más lejos, el absurdo e injustificable accidente de la llegada de Bilbao-. Pero ayer tuve una vez más la certeza de que muchos corredores desconocen gravemente el reglamento. Es cierto que esto no es el fútbol o el baloncesto, que son unas pocas normas y fáciles de asumir; pero es triste porque con un conocimiento reglamentario de lo que es un paso a nivel no se habría producido ese incidente.



Y es que el artículo 2.3.034 del Reglamento UCI dice claramente que “está terminantemente prohibido atravesar un paso a nivel cuando las barreras están cerradas. Al margen de la sanción penal prevista por la ley, los corredores que no respeten esta prohibición serán expulsados de competición por los comisarios”. Sin embargo, incomprensiblemente no hubo ni una sola expulsión, a pesar de que existía el procedente de 2006 cuando tres corredores que perseguían a Cancellara (Hoste, Gusev y Van Petegem), atravesaron un paso a nivel a una decena de kilómetros de meta y fueron expulsados.

Triste es comprobar que haya sido la SNCF –la Renfe francesa- quien haya sido más beligerante con dicho comportamiento: “Millones de telespectadores pudieron constatar en directo esta infracción extremadamente grave e irresponsable que habría podido ser trágica (…). Tales comportamientos con como mínimo merecedores de una sanción penal”, para precisar que este tipo de infracciones causaron la muerte de 29 personas en 2014. De hecho, parece ser que ya han presentado una denuncia, aunque sin especificar contra quien.

Los pasos a nivel son cada vez menos frecuentes en nuestras carreteras, pero “haberlos, haylos” y su posible incidencia en el desarrollo de una prueba debe ser tenida en cuenta. Personalmente pienso que el reglamento es bastante justo en la interpretación de estas distintas circunstancias, según se expresa en el artículo 2.3.035, que también es de aplicación ante cualquier otra ‘interceptación’ de la calzada, como puede ser un accidente de coche que bloquee la ruta o la caída de un árbol.

1. Uno o varios corredores escapados son detenidos en el paso a nivel, pero éste se abre antes de la llegada del perseguidor o perseguidores. No se toma ninguna decisión y se considera el cierre del paso a nivel como un incidente de carrera.
2. Uno o más corredores escapados con más de 30 segundos de ventaja son detenidos en el paso a nivel y el perseguidor o perseguidores alcanzan a los escapados en el paso todavía cerrado. En este caso, se neutraliza la carrera y se da una nueva salida con las mismas diferencias después de hacer pasar a los vehículos oficiales que precedían a la carrera. Si la ventaja es inferior a 30 segundos, el cierre del paso a nivel es considerado como un incidente de carrera.
3. Si uno o más corredores cruzan el paso a nivel antes de que se cierre y el perseguidor o perseguidores son bloqueados por el mismo, no se toma ninguna decisión y el cierre del paso a nivel es considerado como un incidente de carrera.
4. Toda situación excepcional (paso a nivel cerrado durante mucho tiempo, etc.) será resuelta por los comisarios.

Sin embargo, la situación de ayer fue excepcional, y no deja de ser muy extraña la interpretación que dio ASO al incidente: si se da como válido el paso de las barreras por parte de los primeros corredores, se debería haber mantenido la ventaja que lograron; si no, expulsión pura y dura. La detención y neutralización de los corredores que se saltaron el paso a nivel es desde mi punto de vista tremendamente justa al haberse producido irregularmente, pero no muy claro desde el punto de vista reglamentario.

Hay que tener en cuenta también que con una escapada con varios minutos por delante a la que no le influyó en nada, y con 85 kilómetros aún hasta meta, no estaba claro que pudieran beneficiarse de esta infracción, de esta irresponsabilidad. Por mucho que la ‘querencia’ del ciclista sea un siempre adelante.

Conocer los horarios de paso

La UCI recomienda en su ‘Guía del organizador’ que no haya pasos a nivel en los últimos veinte kilómetros, así como en las contrarrelojes, pero sin prohibirlos en el reglamento. No obstante, es el organizador el primer interesado en que un paso a nivel no falsee el resultado de su carrera o provoque un incidente tan lamentable.

Por ello, todo organizador procura evitar los pasos a nivel. Pero si no tiene más remedio que incluirlos en un recorrido, conoce perfectamente los horarios de paso y si van a afectar al desarrollo de la carrera o no. Y en el caso de que pudiera hacerlo, suele coordinarse con el equipo arbitral para que el posible cierre de barreras pueda afrontarse conforme a reglamento, de cara a toma de diferencias y posibles neutralizaciones. Por todo esto, me resulta incomprensible que una entidad como ASO pudiera verse afectada de forma tan sorpresiva como sorprendente por el cierre de un paso a nivel. Pero también hay que tener en cuenta que en las imágenes no se ve que haya un coche arbitral inmediatamente delante del grupo que pudiera haber tomado la decisión.

Más grave aún es la explicación oficial de que “el pelotón estaba a diez metros cuando las barreras comenzaron a cerrarse, por lo que no fue posible parar a los corredores de cabeza en las condiciones de seguridad suficiente”. ¿Era más seguro, entonces, pasar cuando se aproximaba un tren a doscientos kilómetros por hora? ¿Por qué pasaron algunos ciclistas esquivando las barreras ya totalmente cerradas –alguno se topó con ellas, incluso, lo que no fue óbice para seguir- o incluso después de haber parado? Tampoco me explico cómo el motorista de la ‘gendarmerie’ no actuó de una forma más contundente, incluso atravesando su moto en la ruta, para evitar un comportamiento que, aparte de lo deportivo, es sancionable penalmente. Me cuesta imaginarme a la Guardia Civil de Tráfico actuando con semejante tibieza.

Recuerdo que cuando organizábamos la Clásica a los Puertos de Guadarrama, el problema del paso a nivel del ferrocarril de vía estrecha de Cercedilla a Cotos se resolvía, si afectaba al desarrollo de la carrera… parando al tren. Una solución atípica, desde luego, pero que creo que la todopoderosa ASO no puede descartar en una carrera del nivel de la París-Roubaix. Todo, menos volver a ver esas tristes imágenes.